El PSOE lamenta que se hayan rechazado todas sus alegaciones al presupuesto de 2022

Los socialistas acusan a García Urbano de «totalitarismo» y de hacer una «política de rodillo» gracias a su mayoría absoluta.

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Imagen del pleno de este martes, 30 de noviembre.

El Grupo Municipal Socialista ha lamentado que el alcalde de Estepona, José María García Urbano, haya rechazado en el pleno de ayer todas las alegaciones presentadas por el PSOE a los presupuestos de 2022, «a pesar que muchas de ellas pretendían mejorar los servicios públicos como el transporte urbano«. Entre estas alegaciones también se encontraba una partida presupuestaria concreta para el Plan de Regeneración de Sierra Bermeja, otra para la elaboración de la Relación de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento; dotación para la mejora y reforma de centros educativos e instalaciones deportivas; la recuperación de los planes de empleo municipales o la reducción de los sueldos de los concejales y cargos de confianza.  

La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Emma Molina, afirma que este rechazo a las alegaciones del PSOE «no son más que otra muestra del totalitarismo que ejerce el alcalde; de la política de rodillo que García Urbano ostenta desde su mayoría absoluta sin percatarse de que las propuestas de la oposición complementan, enriquecen y mejoran las políticas del equipo de gobierno».

Asimismo, el pleno también rechazó dos mociones del PSOE. La primera de ellas solicitaba la redacción de un nuevo Plan de Igualdad aplicable a la administración local y a todas aquellas empresas que contraten con el Consistorio, ya que el actual tiene una antigüedad de 10 años y no se ajusta a la normativa actual.

La segunda, la protección de las Dunas de El Saladillo-Matas Verdes mediante la adquisición de la finca de la familia Opel por parte del Ayuntamiento, catalogada como urbanizable en el PGOU. «Toda propuesta procedente de la oposición es rechazada de forma automática, sin valorar si resulta beneficiosa para los vecinos de Estepona. Es el característico despotismo al que lamentablemente nos tiene acostumbrados el señor García Urbano», reprocha Molina.