La portavoz del Grupo Municipal Socialista de Estepona, Emma Molina, ha calificado de «década de la privatización» a los 10 años de gobierno de José María García Urbano al frente del Ayuntamiento de Estepona. La edil ha asegurado que la gestión del regidor se caracteriza por «obras faraónicas de alto coste y escasa rentabilidad», y pone como ejemplo el Auditorio Felipe VI, «que ha pasado de una concesionaria a otra, con nefastas gestiones que lo han mantenido sin actividad en largos periodos».
La edil ha criticado que «no se ha construido ni un solo centro educativo público, ni se han ampliado los existentes» en los últimos diez años, mientras se han concedido parcelas municipales (Torrevigía, Atalaya y Cortijo Casereño) a empresas privadas para «centros elitistas» a cambio de «cánones irrisorios».
Molina reprocha al alcalde que se atribuya la modernización de Estepona: «con su discurso parece que antes de su llegada a la alcaldía, Estepona no tenía calles, ni colegios, ni instalaciones deportivas, ni servicios públicos. Y que todo lo ha construido él. Nada más lejos de la realidad. Sólo ha construido el Estadio de Atletismo mientras que ha olvidado por completo el resto de instalaciones deportivas«, afirma la edil.
En cuanto al proyecto ‘Estepona, Jardín de la Costa del Sol’, Molina cree que ha servido para embellecer el casco antiguo «a costa de la supresión de plazas de aparcamiento en superficie«, y de «privatizar el subsuelo del municipio con la concesión de parkings privados». Además, la edil no considera que haya convertido a Estepona en una ciudad más sostenible, porque a lo largo de esta década «no se ha invertido ni un euro en el transporte público, ni en carriles bici, ni en políticas para mejorar la movilidad interna del municipio«.
El embellecimiento y peatonalización del casco antiguo ha conllevado «el abandono sistemático de las barriadas y del extrarradio«, según la portavoz socialista, y supone «un mecanismo para gastar sin medida en plantas y flores de temporada que se traduce en un elevado gasto de agua y recursos, nada sostenible, que podría mejorarse con la plantación de especies más duraderas y que necesiten menos recursos hídricos».
Los socialistas también recriminan al alcalde la «nula política en materia de juventud«, un colectivo que «carece de oferta educativa, formativa y de ocio«, así como la política social, en la que «ha demostrado estar más preocupado por beneficiar a las empresas privadas que a sus vecinos más vulnerables, autónomos y pymes locales».
Para el PSOE, el gobierno de García Urbano deja «una Estepona de postal para los turistas que olvida a sus vecinos, a los que penaliza con el incremento de las tasas municipales, como las deportivas o las del cementerio, sin servicios públicos, sin viviendas asequibles y sin empleo público».



