El origen del caniche y sus famosos lazos en el pelo contado por una benalmadense

Conocemos la Asociación Fomento del Caniche Club en España de mano de su vicepresidenta, Lorena Pacheco, que vive en Benalmádena

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Lorena Pacheco junto a Miniyo y Brilli / D. Dimitrescu

El caniche es una raza de perro que suele destacar en concursos de belleza canina por sus increíbles y pulidos peinados, es por ello que nos hemos acercado a Benalmádena para conocer la Asociación Fomento del Caniche Club en España.

Lorena Pacheco es la vicepresidenta de la Asociación y contaba a Área acerca de ella, «Somos una asociación sin ánimo de lucro, nuestro principal objetivo es cuidar por la raza que nos gusta, que en este caso es el caniche, que sean perros criados con salud y que aquel que quiera uno, haga un acto responsable sobre sus cuidados».

Lorena es costasoleña, de Benalmádena, pero la Asociación tiene ámbito nacional y su sede está en La Coruña, dependen de la Real Sociedad Canina de España, que está en Madrid.

Aquel que tenga un caniche, puede hacerse socio de la asociación contactando con ellos a través de redes sociales o de la página web, a lo que ellos les enviarán el formulario de inscripción. Tiene un coste de 50 euros al año y cuenta con varias ventajas por ser socios.

A pesar de que solamente llevan seis meses como Asociación, han conseguido varios descuentos con marcas de pienso, con laboratorios para hacer pruebas de salud y demás. «En algunas marcas de cosmética también tenéis descuentos y en los eventos que organizamos la asociación, como de peluquería y belleza, de deporte, charlas sobre el cuidado del caniche, etc».

Miniyo y Brilli son dos de los miembros más cotizados de la asociación, ya que pertenecen a Lorena, estos hermanos lucen unos peinados sofisticados dignos de concurso, que ella misma les hace.

El origen del caniche como raza sofisticada en cuanto a pelaje viene de antaño, antiguamente en el s. XVI o XVII los utilizaban para cazar patos en zonas pantanosas, y se les ponía en la cabeza un lazo de cola de distinto color para diferenciarlos. Se les pelaban las patas en forma de pompón para que pudieran remar. Para evitar confusión y con la ayuda del lazo de color, el dueño del perro podía distinguir si el suyo había cazado más o menos patos, y desde ahí, derivó a lo que se ve hoy en día, que es belleza pura y dura.

Fotogalería de Doina Dimitrescu