El Gobierno de España despeja dudas sobre la posibilidad de tener una Semana Santa más o menos normal en la que se pueda viajar de unas comunidades a otras, y prácticamente descarta que podamos disfrutar de las primeras vacaciones del año.
«Es difícil que pueda haber una movilidad normalizada en ese período; es difícil que exista una libre circulación de personas en el tránsito aéreo o en el tránsito del turismo«, afirmó la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero.
La también ministra de Hacienda aseguró que en el Consejo de Ministros «no hay debate» sobre la Semana Santa, y que «salvo que existan incidencias acumuladas bajas, tendremos que reiterar las medidas que actualmente ponemos en marcha para evitar que se produzca la cuarta oleada«.
Con estas afirmaciones, Montero desdice a su compañera ministra Reyes Maroto, titular de Industria, Comercio y Turismo, que el lunes afirmó que su departamento estaba preparando planes para la Semana Santa y que confiaba en que la campaña de vacunación avanzase para reactivar el sector turístico y permitir los viajes entre comunidades autónomas.
También el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, descartaba una Semana Santa normal asegurando que «la evolución ahora es buena, pero no se puede confundir una evolución aceptable con una situación aceptable».
Para llegar a este extremo, la incidencia debería estar entre 100 y 150 casos «pero desde luego no cuando estamos en 500, 300 o 200«, afirmó Simón.
Recordemos que la Semana Santa comenzará el 28 de marzo (Domingo de Ramos) y terminará el 4 de abril con el Domingo de Resurrección.
En Andalucía no habrá procesiones ni actos multitudinarios, aunque podrán celebrarse actividades alternativas que se ajusten a los protocolos sanitarios.



