El Ayuntamiento de Estepona ha adjudicado la explotación, conservación y mantenimiento del Refugio de Peñas Blancas, un inmueble destinado al descanso de los senderistas y visitantes de este enclave natural.
La empresa adjudicataria se encargará de la explotación del bar y el mantenimiento de las dos salas con las que cuenta el refugio, con una superficie total de 307,23 metros cuadrados. El contrato incluye también la cesión de la vivienda del guarda de 45 metros cuadrados, que se ubica junto al edifico principal.
Asimismo, la concesionaria está obligada a mantener y cuidar el área recreativa de los alrededores como manera de prevención de incendios y conservación del entorno. El plazo de concesión es de 20 años.
A esto hay que sumar las importantes reformas que tendrá que llevar a cabo en el lugar en un plazo de dos años, tales como la renovación del sistema de saneamiento de la instalación mediante sistema de depuración, según la legislación vigente; instalación del suministro enérgico al complejo mediante energías renovables; rehabilitación y renovación del tiro de ambas chimeneas y del aljibe que garantizará el estado sanitario del agua.
La teniente alcalde del área de Fomento, Infraestructuras y Turismo (FIT), Ana Velasco, ha asegurado que la concesión de la explotación, conservación y mantenimiento del Refugio de Peñas Blancas «permitirá mejorar el servicio de este enclave de referencia en la zona y convertirlo en un punto de visita obligada para los amantes de la naturaleza y el medio ambiente».
Recientemente, el Ayuntamiento ha ejecutado obras de mejora en la carretera de montaña que da acceso al pico de Los Reales, en Sierra Bermeja, donde se ha reformado el pavimento y construido nuevas cunetas de 80 centímetros de anchura y 40 de profundidad, en un total de 6 kilómetros.
Con esta adjudicación, el Consistorio busca potenciar el turismo rural y por eso quiere dotar de servicios e infraestructuras a Sierre Bermeja.
Las distintas rutas de senderismo, diseñadas por técnicos y expertos en cuestiones medioambientales, permitirán descubrir enclaves singulares como el paseo de Los Pinsapos, el pico de Los Reales, o la Casa del Guarda, un cortijo que data de finales del siglo XVIII y que representa uno de los elementos de mayor interés etnográfico de la ciudad.



