El avispón oriental o Vespa orientalis (no confundir con la avispa asiática o Vespa velutina nigrithorax) continúa extendiéndose por la provincia, y tras ser detectada por primera vez en Algeciras y extenderse por la provincia de Cádiz y la Costa del Sol, ya se han avistado ejemplares en Málaga capital.
Se trata de una especie de avispa invasora proveniente del sudeste asiático, agresiva y que está causando grandes estragos en la biodiversidad y la agricultura. Se cree que han llegado a España a través del transporte de mercancías, para dispersarse rápidamente de forma natural.
En el caso de nuestra provincia, siguen expandiéndose y conquistando territorios, desplazando a otras especies autóctonas gracias a su mayor agresividad y tamaño.
Estos insectos se diferencian de las avispas europeas por su color y dimensiones. Se trata de avispas de gran tamaño, entre 25-35 mm de largo, fácilmente reconocibles por su tórax de color marrón rojizo, abdomen con unas distintivas bandas amarillas gruesas, y parches amarillos entre los ojos.
Atacan las colonias de abejas para hacerse con la miel, aunque también son depredadoras de grillos, moscas y de otras avispas, que utilizan para alimentar a sus crías. Incluso causan daños en la agricultura, al romper las plantas con sus mandíbulas para construir sus nidos, preferentemente bajo tierra, en hendiduras, contenedores o vehículos estacionados.
Se desplazan a mayor distancia del nido que otras avispas para buscar alimento e hidratación, y son muy ágiles en vuelo, siendo especialmente activas cuando la luz solar es intensa.
Estas avispas tienen dos pares de alas y unas mandíbulas fuertes y afiladas que usan para morder si se sienten provocadas, causando también dolorosas picaduras con su aguijón.



