El hombre acusado de acosar de una menor de 15 años en 2017, y que falleció por la agresión sufrida el pasado 4 de diciembre a manos del padre de la víctima, habría vuelto a acosarla durante un encuentro casual en la calle, lo que habría provocado que el padre de la joven fuese a buscarlo y le agrediera, según publica el diario El Mundo. La información publicada por este rotativo señala que durante dicho encuentro, el acusado reprodujo verbalmente los mensajes que le envió hace cuatro años para intimar.
Al enterarse de lo que había sucedido, el padre de la chica, de 49 años, fue a buscar a su antiguo amigo al bar y le dio una paliza. Al día siguiente, el presunto acosador murió en el hospital al no poder superar la operación a la que fue sometido por las lesiones sufridas. El agresor fue detenido pero el juez le puso en libertad tras tomarle declaración, aunque permanece acusado por un delito de homicidio imprudente.
Los hechos tuvieron lugar el pasado día 4 a las 12.30 horas en una cafetería de Estepona. El fallecido estaba tomando un café en la barra cuando entró el padre de la joven, y mientras le reprendía por haber vuelto a acosar a su hija comenzó a darle patadas en un costado. El agresor llevaba las botas de trabajo, con la puntera de acero. Al parecer, quería aleccionarle y que los golpes sirvieran de advertencia para que no se volviera a acercar a su hija.
La víctima quedó tendida en el suelo y después se marchó a su casa. Por la noche, comenzó a sentirse mal y su pareja le llevó al hospital, donde fue operado de urgencia porque tenía el bazo roto y falleció durante la intervención.
Investigación
La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría de Estepona inició una investigación y horas después de la muerte del hombre, detuvo al agresor en su casa. En su declaración, explicó a los agentes que en el año 2017, aprovechando la confianza que tenían, comenzó a enviarle mensajes subidos de tono a su hija, que en ese momento tenía 15 años. Le denunciaron, pero el juzgado lo archivó, y los padres de la entonces menor expulsaron al presunto acosador de su vida familiar. Desde entonces el hombre no había vuelto a ponerse en contacto con la chica.
Sin embargo, una semana antes la joven y el examigo de su padre se encontraron en la calle. Él volvió a insinuarse, según las fuentes, y la chica huyó y llegó a su casa muy agitada, por lo que tuvo que ser atendida de un ataque de ansiedad. Tras restablecerse, contó a su familia lo que había sucedido y al día siguiente, el padre fue a buscar a su antiguo amigo al bar y le derribó de varias patadas mientras le avisaba de que no volviera a acercarse a su hija. Tras ser detenido, ni la Fiscalía ni ninguna de las partes pidió su ingreso en prisión. El juez mantiene la imputación al agresor de un delito de homicidio imprudente, y la investigación sigue abierta para esclarecer todos los aspectos del asunto.



