El exconcejal del Partido Andalucista en Marbella, Carlos Fernández, ha sido detenido este martes en el Aeropuerto de Barajas tras llegar de un vuelo procedente de Argentina, casi 20 años después de huir de la justicia en el marco de la conocida Operación Malaya contra la corrupción en Marbella. La detención se produjo al pasar el control de documentación, cuando los sistemas alertaron de la requisitoria pendiente de la Audiencia Nacional, según han confirmado fuentes judiciales y policiales a EL PAÍS.
Fernández deberá pasar ahora a disposición de la Sección Tercera de la Audiencia Nacional, que decidirá sobre su situación personal y posibles medidas cautelares.
El exedil huyó de España en julio de 2006, cuando se desató la segunda fase de detenciones de la Operación Malaya, al ser reclamado por el juez Miguel Ángel Torres. Su defensa alegó que Fernández estaba recorriendo el Camino de Santiago, y su última ubicación conocida en España fue en el hotel AC de Ponferrada (León). Según la investigación policial, habría cruzado la frontera con Portugal para luego tomar un vuelo hacia Brasil y posteriormente llegar a Buenos Aires, registrando su entrada el 2 de julio de 2006 en el aeropuerto de Ezeiza.
Carlos Fernández cuenta con una condena de dos años y medio de prisión por malversación de fondos del club de fútbol San Pedro Alcántara. En el marco del caso Malaya, estaba acusado de prevaricación administrativa, malversación y cohecho pasivo, por presuntamente recibir 150.000 euros de Juan Antonio Roca, jefe de la trama corrupta, por los que se enfrentaba a entre ocho y diez años de prisión. Además, en el momento de su fuga tenía al menos una decena de procesos abiertos en otros juzgados por delitos similares.
En septiembre de 2017, Fernández se entregó ante las autoridades argentinas con la intención de que se acelerara el proceso y que todos sus delitos fueran declarados prescritos, según explicó su hermano y abogado, Antonio Fernández, debido a los obstáculos que habrían encontrado en los juzgados de Marbella para declarar la caducidad de los cargos.
Carlos Fernández también fue una figura clave en la política local: participó en la moción de censura contra Julián Muñoz en 2003, lo que llevó a Marisol Yagüe a la alcaldía de Marbella. Desde entonces, fue segundo teniente de alcalde hasta que, en septiembre de 2005, fue expulsado del equipo de gobierno tras ser acusado de extorsionar a trabajadores municipales para financiar al Partido Andalucista.



