Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en la provincia de Málaga un entramado dedicado a la distribución, a gran escala, de billetes falsos de 50 euros, que eran introducidos en el mercado aprovechando las operaciones de compraventa de objetos de segunda mano entre particulares.
La operación Bato, desarrollada conjuntamente por agentes especializados en delitos económicos de la Comisaría Provincial de Málaga y la Brigada de Investigación del Banco de España, ha permitido la intervención de 7.550 euros en moneda falsa -un total de 141 billetes de 50 euros y uno de 500-.
Se trata de «las mejores falsificaciones de billetes de 50 euros existentes en la actualidad«, según expertos en la materia. Durante la operación han sido detenidas cinco personas por su presunta implicación en los delitos de falsificación de moneda y asociación ilícita.
La investigación se inició en Málaga a partir de varias denuncias que reunían un mismo denominador común: la utilización de billetes falsos de 50 euros en operaciones de compraventa de productos usados entre particulares y, en menor medida, a través del pago de pedidos de comida a domicilio y abonos de servicios de vehículos VTC.
Los agentes constataron que el dinero empleado por la trama presentaba una gran calidad en su confección y que, pese a contar con números de serie distintos, todos los billetes procedían de un mismo falsificador o grupo de falsificadores.
El propósito del grupo criminal, asentado en Málaga, sería introducir billetes falsos en el mercado legal, evitando el pago en establecimientos comerciales -al objeto de dificultar la identificación de sus integrantes y eludir las medidas de seguridad de los comercios, en lo relativo a la detección de moneda falsa-.
Distracciones para «colar» los billetes
Los sospechosos escogían el momento del cambio, así como el lugar donde efectuar el pago de las compras -solían ser ubicaciones en la vía pública-, para así provocar la distracción de la persona que recibía los billetes, aprovechando ese momento de descuido o tensión para introducir los billetes falsos.
Posteriormente, los receptores de los billetes los utilizaban en el mercado legal sin ser conscientes de su falsedad, puesto que «eran de una gran calidad y no una burda falsificación«, según los investigadores.
Finalmente, los agentes lograron la plena identificación y detención de los implicados en la distribución de moneda falsa. Los billetes han podido ser retirados del mercado financiero legal.



