Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un grupo criminal especializado en atracos a bancos tras la detención de tres personas que planeaban una serie de asaltos violentos en sucursales de Málaga y Cádiz. Los detenidos, con antecedentes por delitos similares en España e Italia, ya habían elaborado un programa de atracos, incluyendo labores de vigilancia previa en varias entidades bancarias.
La investigación se inició en el marco del seguimiento que la Policía Nacional realiza sobre grupos criminales activos en el sur del país. El caso dio un giro relevante cuando los agentes relacionaron al principal sospechoso con el hallazgo de un zulo en el monte, en cuyo interior se encontraba un auténtico “kit del robo violento”, compuesto por vestimenta policial, chalecos antibalas, un revólver y dos armas de fuego.
Las pesquisas revelaron que los implicados, un hombre, su pareja y otro varón, vigilaban diariamente sucursales bancarias, estudiando rutinas de apertura, empleados, presencia policial y tránsito de patrullas. Solo en junio, vigilaron siete sucursales que tenían como objetivo.
Intento de atraco frustrado en Cártama
La actuación policial culminó el pasado 26 de junio, cuando los detenidos trataron de ejecutar un atraco en una sucursal bancaria de Estación de Cártama (Málaga). El principal sospechoso y su cómplice masculino llegaron al lugar en coche, y posteriormente utilizaron una motocicleta robada para aproximarse a la entidad. Entraron al banco disfrazados con gorras y pelucas, mientras la mujer se quedaba en las inmediaciones del lugar realizando tareas de vigilancia y con el coche listo para la huida.
Gracias al dispositivo establecido por la Policía, y tras recibir una alerta del servicio de seguridad de la entidad sobre un atraco con armas de fuego, los agentes detuvieron a los dos hombres a la salida del banco, cuando pretendían escapar en la moto sustraída. Portaban 108.500 euros en efectivo, dos armas simuladas y una granada de mano. La mujer fue detenida dentro del coche a unos 100 metros, con el motor encendido.
Las imágenes de las cámaras de seguridad confirman la coordinación, rapidez y profesionalidad con la que actuaron los implicados, controlando a clientes y empleados de forma eficaz y esperando incluso el tiempo de retardo para abrir la caja fuerte. Todo apunta a que se trata de delincuentes experimentados: el principal arrestado ya fue condenado en 2002 por nueve atracos a mano armada cometidos en tan solo nueve meses.
Con estas detenciones, la Policía ha conseguido desarticular un grupo altamente peligroso que pretendía ejecutar una serie de robos violentos, reforzando así la seguridad de las entidades bancarias en el sur del país.



