Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil han detenido en la provincia de Málaga a diez personas en el marco de la operación ‘Juguete-Boxer’, como presuntos integrantes de una organización criminal dedicaca al tráfico de drogas entre España y Suecia. Los arrestados están acusados de pertenencia a organización criminal y tráfico de estupefacientes.
Durante la operación han sido intervenidos 714,5 kilos de hachís, 226,4 de marihuana, 0,4 de anfetaminas en polvo, así como más de un centenar de cajas de medicamentos, 13 relojes de alta gama, 14 vehículos (camiones, utilitarios, motos y ciclomotores) y 136.507 euros en efectivo.
El operativo comenzó en marzo cuando la Guardia Civil interceptó en Mijas un paquete dirigido a Suecia, con 5 kilos de marihuana y 300 gramos de hachís en su interior. En mayo, la Policía Nacional interceptaba en Estepona otro envío a Suecia, también con cinco kilos de marihuana y enviado por la misma persona: una mujer holandesa residente en Marbella.
Las pesquisas condujeron a una organización criminal asentada en la provincia de Málaga e integrada por miembros de distintas nacionalidades, principalmente suecos, que residían junto a sus familias en la Costa del Sol y que mantenían un alto nivel de vida.
El líder de la banda era un sueco con numerosos antecedentes en su país, y residente en una vivienda de lujo de Benahavís. La organización tenía su centro de operaciones en una nave industrial de San Pedro Alcántara, de la que partían la mayoría de los envíos de droga hacia Suecia.
En ocasiones se servían de camiones tipo «góndola» portavehículos de una empresa de transportes para transportar la droga. Uno de ellos fue interceptado por la policía aduanera alemana en un control fronterizo del puerto de Lubeca, con 92 kilos de hachís ocultos en un vehículo que portaba como carga.
Droga en cajas de galletas
Para ocultar la droga, utilizaban también dobles fondos de camiones, fuentes ornamentales, hornos y hasta cajas de galletas.
La organización mantenía contactos con clanes de la cocaína en la selva de Perú para recibir envíos de esta droga, aunque el cierre de fronteras por la pandemia del Covid-19 frustró sus planes.
La operación ‘Juguete-Boxer’ ha contado con la colaboración de las policías de Suecia, Noruega, Bélgica, Holanda, Alemania, Reino Unido, Polonia, Francia y Portugal, bajo la coordinacón de Europol.


