Dean Huijsen son palabras mayores. El joven central, nacido en Ámsterdam pero criado en Marbella, jugó por primera vez ayer como titular con la Selección española en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Nations League ante Países Bajos, que finalizó 3-3, con goles de Oyarzábal y Lamine Yamal para los españoles y de Depay, Ian Maatsen y Xavi Simons para los neerlandeses.
El futbolista marbellí sobresalió en todas las facetas del juego, fiable y seguro defensivamente, muy técnico con el balón en los pies y mucha sangre fría. Así lo demostró en la asistencia en el gol de Lamine Yamal, un pase más propio de un centrocampista que de un central. Ahora se entiende porque todos los grandes de Europa no le quitan el ojo de encima.
Huijsen, que actualmente juega en el Bournemouth, recibió la llamada de Luis de la Fuente para sustituir al lesionado Iñigo Martínez y tuvo su oportunidad al ingresar en el minuto 40 de la primera parte en lugar de Pau Cubarsí en el partido de ida. Su desempeño fue sobresaliente, mostrando seguridad con el balón, sangre fría y un excelente juego aéreo. A pesar de los silbidos de la afición neerlandesa, el joven defensor se mantuvo firme y, tras el partido, declaró a El Larguero: «Soy de Málaga, no tengo miedo de nada». Es imposible no quererlo.
El gran rendimiento de Huijsen no ha pasado desapercibido. En los últimos días, el Real Madrid ha mostrado un fuerte interés en su fichaje. Según Edu Aguirre en El Chiringuito, el club merengue busca jóvenes con experiencia en grandes ligas y un potencial extraordinario, requisitos que el marbellí cumple a la perfección. Además, su afición por el Madrid desde la infancia y el vínculo de su padre, Donny Huijsen, con el club blanco hacen que su posible llegada al Santiago Bernabéu cobre aún más sentido. Medios ingleses también han publicado que el Liverpool ha mostrado interés en pagar la clausula de rescisión del central, que ascienda a 50 millones de libras.



