La Costa del Sol ha cerrado la Semana Santa de 2026 con un balance positivo en ocupación hotelera, alcanzando una media del 82,85%, impulsada principalmente por la demanda internacional y favorecida por la buena climatología, pese a la desconexión ferroviaria que ha condicionado el turismo nacional.
Este dato, correspondiente al periodo comprendido entre el 27 de marzo y el 6 de abril, supera ligeramente las previsiones iniciales y mejora en 2,67 puntos porcentuales los registros del pasado año, cuando se situó en el 80,18%. En los días considerados clave, entre el 2 y el 6 de abril, la ocupación fue aún mayor, alcanzando el 85,26%, lo que refleja una alta concentración de la demanda en los momentos centrales de las festividades.
Por zonas, los destinos con mayor ocupación han sido Benalmádena, con un 90,30%, seguida de la Costa Oriental-Axarquía con un 86,67%, Torremolinos con un 85,85%, Mijas con un 84,90% y el área de Málaga-Rincón de la Victoria, que ha alcanzado el 84,51%. Todos ellos han destacado por una elevada presencia de turistas internacionales.
Precisamente, el turismo internacional ha tenido un peso determinante, representando el 77,95% del total frente al 22,05% del turismo nacional, que ha mostrado un comportamiento más moderado, condicionado por factores como la conectividad ferroviaria, que ha limitado los desplazamientos en fechas clave.
Además, el mes de marzo ya había mostrado una tendencia positiva, con una ocupación media del 78,07%, cinco puntos por encima del mismo periodo de 2025. Este comportamiento previo, junto con la demanda de última hora y las buenas condiciones meteorológicas, ha contribuido a consolidar los resultados de Semana Santa.
De cara a los próximos meses, el sector se mantiene atento a la evolución del mercado nacional y subraya la importancia de mejorar la conectividad, especialmente la recuperación de la Alta Velocidad, en un contexto en el que la temporada de primavera y verano ya se presenta como clave para el destino.



