La Costa del Sol continúa consolidándose como uno de los grandes epicentros del lujo residencial en Europa. El último Informe de Evolución y Tendencias del Mercado Residencial de Lujo en España 2025-2026, elaborado por Grupo Tecnitasa, sitúa a Málaga como uno de los mercados más potentes del país tras registrar un crecimiento del 13,65% en el precio de la vivienda de lujo durante el último año.
El informe confirma además que Málaga concentra ya el 32% de toda la oferta nacional de viviendas de lujo —solo por detrás de Baleares, con un 37,5%—, lo que significa que entre ambos destinos acumulan cerca del 70% del mercado español de propiedades valoradas en más de tres millones de euros.
Dentro de la provincia, el conocido “triángulo de oro” formado por Marbella, Benahavís y Estepona continúa siendo el gran motor del segmento premium. Según el estudio, estas tres zonas concentran más del 95% de la oferta de lujo de Málaga, con Marbella representando por sí sola cerca del 63% del mercado provincial.
La Costa del Sol mantiene así su posicionamiento internacional gracias a una combinación de factores que van desde el clima y la calidad de vida hasta la seguridad, la conectividad y la escasez de producto verdaderamente exclusivo.
Actualmente, el precio medio de las viviendas de lujo en Málaga ronda los 5,7 millones de euros, con valores cercanos a los 8.000 euros por metro cuadrado y propiedades prime que superan ampliamente esas cifras en enclaves como Sierra Blanca, Milla de Oro o Nueva Andalucía.
Otra forma de entender el lujo
El informe refleja además un importante cambio en la forma de entender el lujo residencial. El mercado evoluciona hacia el denominado “lujo silencioso”, un concepto que prioriza el bienestar, la funcionalidad y la experiencia de vida frente a la ostentación tradicional.
En la Costa del Sol, esta tendencia se traduce en viviendas más enfocadas al uso real y prolongado, incluso como residencia habitual, y no únicamente como segunda vivienda vacacional. Los compradores buscan ahora grandes espacios abiertos, privacidad, diseño cálido, jardines, terrazas y conexión con el exterior, además de servicios asociados al bienestar y la tecnología integrada de forma discreta.
Un mercado cada vez más internacional
El comprador extranjero sigue siendo el gran protagonista del mercado residencial de lujo. Según Tecnitasa, el 56% de las operaciones de este segmento en España corresponden a clientes internacionales, una cifra que alcanza el 64% en propiedades valoradas entre cinco y diez millones de euros.
En Málaga predominan perfiles procedentes de Reino Unido, Alemania, Francia, países nórdicos y Benelux, aunque el informe destaca también el crecimiento de compradores llegados desde Estados Unidos, Europa del Este y Latinoamérica.
Además, el mercado presenta cada vez más diversidad en los perfiles: desde jóvenes vinculados al teletrabajo y al estilo de vida internacional hasta compradores senior que priorizan calidad de vida, seguridad y servicios.
Un producto «exclusivo»
Uno de los elementos que sostiene la fortaleza del mercado es la escasez de producto. El informe señala que la obra nueva representa apenas el 3,7% del stock visible en el segmento de lujo, ya que gran parte de los proyectos se desarrollan mediante promociones boutique o viviendas a medida.
Desde Grupo Tecnitasa subrayan que el lujo residencial funciona ya como “un mercado distinto, con reglas propias”, desligado del comportamiento del mercado convencional. “El lujo no es la parte alta del mercado residencial tradicional, sino un segmento con identidad propia”, señalan desde la compañía, que destaca el peso de factores como la singularidad, la ubicación o la exclusividad del activo.
De cara a 2026, el estudio prevé que el mercado continúe creciendo, aunque de forma más moderada, con subidas estimadas de entre el 6% y el 8% a nivel nacional.
La Costa del Sol seguirá siendo uno de los grandes focos del lujo inmobiliario europeo gracias a la fortaleza de la demanda internacional y a la limitada disponibilidad de suelo y producto prime en las principales zonas exclusivas de Marbella, Benahavís y Estepona.



