La Costa del Sol no encuentra médicos: más del 90% de las plazas ofertadas quedan vacantes

El SAS solo logra cubrir una de cada cinco plazas de médicos de familia en Málaga, siendo la comarca una de las zonas más afectadas

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Imagen de archivo de un médico

La falta de médicos vuelve a golpear con fuerza a la sanidad pública malagueña. El último proceso de adjudicación de plazas de larga duración ofertadas por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) a los nuevos especialistas de Medicina Familiar y Comunitaria ha terminado con un resultado preocupante: casi el 80% de las vacantes ofertadas en la provincia de Málaga han quedado sin cubrir.

Según denuncia el Sindicato Médico de Málaga, el SAS ofertó un total de 203 plazas de Atención Primaria para médicos de familia, entre interinidades vacantes y sustituciones de larga duración. Sin embargo, únicamente 43 fueron aceptadas por los profesionales que acaban de finalizar su residencia, lo que supone una tasa de cobertura del 21,18%.

La situación es aún más llamativa en algunos de los territorios con mayores problemas históricos para captar profesionales. La Costa del Sol encabeza los peores datos de toda la provincia. De las 105 plazas ofertadas para Medicina de Familia, solo se cubrieron seis, lo que deja una cobertura de apenas el 5,7%.

Por municipios, Marbella registró uno de los datos más preocupantes, ya que ninguna de las 25 plazas ofertadas fue aceptada. En Estepona solo se cubrió una de las 23 vacantes disponibles, mientras que en Fuengirola únicamente se aceptó una de las 12 ofertadas. Especialmente grave es la situación del Dispositivo de Apoyo de la Costa del Sol, donde las 36 plazas ofertadas quedaron completamente desiertas.

La Pediatría, en una situación límite

La falta de interés por las plazas de Atención Primaria también se ha trasladado a Pediatría. De las 23 plazas ofertadas en toda la provincia, únicamente dos fueron aceptadas, dejando sin cubrir más del 90% de las vacantes.

En la Costa del Sol, de las 15 plazas ofertadas para pediatras solo una encontró candidato. En el Valle del Guadalhorce y la Serranía de Ronda no se cubrió ninguna de las plazas disponibles.

Para el Sindicato Médico, estos datos reflejan que el problema va mucho más allá de una cuestión puntual y evidencian el creciente rechazo que genera la Atención Primaria entre los nuevos especialistas.

Los Dispositivos de Apoyo, los grandes rechazados

Uno de los datos que más preocupa a los representantes médicos es el desplome de las plazas ofertadas en los Dispositivos de Apoyo (DA), estructuras clave para cubrir incidencias, ausencias y refuerzos asistenciales.

Los resultados muestran un rechazo prácticamente generalizado. En la Axarquía quedaron vacantes las 11 plazas ofertadas; en la Costa del Sol no se cubrió ninguna de las 36 disponibles; en el Valle del Guadalhorce solo se aceptaron dos de las 14 plazas; y en Málaga capital únicamente cinco de las 15 ofertadas encontraron profesionales interesados.

Según el sindicato, la catalogación de muchos de estos puestos como de Difícil Cobertura no está consiguiendo atraer facultativos, pese a los incentivos actualmente vigentes.

«El problema no es que falten plazas, es que nadie las quiere»

Desde el Sindicato Médico de Málaga consideran que los resultados constituyen un nuevo fracaso de las políticas de captación y fidelización de profesionales sanitarios. La organización sostiene que el SAS sigue siendo incapaz de ofrecer unas condiciones laborales suficientemente atractivas para que los nuevos especialistas desarrollen su carrera en la Atención Primaria andaluza.

Entre los motivos apuntan a la sobrecarga asistencial, las agendas masificadas, la falta de sustituciones, el exceso de burocracia, la escasez de incentivos reales para los puestos más difíciles y las dificultades para conciliar la vida laboral y personal.

Además, recuerdan que estos datos se suman a los obtenidos recientemente en la Oferta Pública de Empleo del SAS, donde más de la mitad de las plazas de Medicina de Familia y Pediatría podrían quedar desiertas.

Para el sindicato, la situación amenaza con agravar todavía más las dificultades de acceso de los ciudadanos a su médico de familia o pediatra, especialmente en zonas como la Costa del Sol, donde la presión asistencial aumenta cada año por el crecimiento de la población y la llegada masiva de visitantes durante gran parte del año.