Robert Francis Prevost, el nuevo Papa León XIV, ha sido elegido en la tarde del 8 de mayo. Los 133 cardenales que formaban parte del cónclave, han conseguido ponerse de acuerdo en su segundo día de votaciones, contando desde ese mismo instante con el Papa número 267 de la Iglesia Católica.
Tanto en los días de votación, como en los días previos, la duda que rondaba entre los fieles era la ideología del nuevo Papa, una tendencia que marcaría el rumbo de la comunidad católica y que se convirtió en una incógnita que ya podemos despejar.
Como el mismo ha comentado en su discurso, tiene mucho que agradecer al Papa Francisco, alineándose con su visión del mundo y de la fe. Su trayectoria está marcada por el trabajo y el compromiso con los más vulnerables, destacando su etapa como misionero, a la que también se ha referido en su primer contacto con los fieles.
En su trayectoria eclesiástica, Prevost ha defendido la cercanía con el pueblo y siempre se ha mostrado cercano a los pobres. Su postura, cercana a la del anterior Pontífice en muchos aspectos, se diferencia al alejarse de las reformas doctrinales profundas, situándolo en el ala reformista moderada.
Ahora que ya ocupa el puesto, León XIV, que en un principio no se encontraba entre los favoritos, deberá tomar una decisión y apostar por continuar con el rumbo que tomó el Papa Francisco o frenar y optar por medidas más conservadoras.



