George Langworthy, conocido en Torremolinos como ‘el inglés de la peseta’, es, hoy en día, todo un icono de la Costa del Sol. Desconocido para muchos, este ‘gentleman’ inglés se convirtió en el promotor del ‘resurgimiento’ de Torremolinos, antaño pueblo de pescadores, hoy, una de las potencias turísticas de referencia.
Un buen día de 1898, el matrimonio Langworthy compró el castillo situado sobre un acantilado en la costa y lo transformaron en todo un paraíso con bellos jardines y aprovechando el maravilloso paisaje natural de la zona.

Según la historia, Sir Langworthy nunca superó el fallecimiento temprano de su esposa y convirtió su residencia en un refugio de pobres y enfermos, dándoles una peseta (con la que podía comer entonces una familia entera para un día) a cambio de leer pasajes de la biblia. De allí se le conoció como “el Inglés de la peseta”.
De esta forma gastó básicamente su enorme fortuna y para recuperar un poco su economía aceptó usar la residencia como el primer hotel en Torremolinos, (hoy el hotel Santa Clara), por el que pasaron entre otros Picasso, Dalí y Gala Eluard.
El ayuntamiento de Torremolinos ha incluido una referencia a este ‘personaje’, en su web promocional destinada a la World Travel Market, en el que la localidad vuelve a estar presente este año.
El pasado septiembre, Langworthy, fue nombrado turista de honor este año «ya que para muchos fue la persona que dio pie al inicio de la industria turística en la ciudad. Un vínculo más entre Torremolinos y el pueblo británico, al que agradecemos que nos siga eligiendo para pasar los mejores días del año, las vacaciones”, destacaba este domingo, la alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid.



