Condenado un menor a 15 meses de internamiento por intentar agredir a otro en un viaje de estudios a Málaga

La sentencia impone además dos años de libertad vigilada y una indemnización de 17.400 euros

Benalmádena

Un juzgado de Menores de Valencia ha condenado a un menor a 15 meses de internamiento en régimen cerrado y dos años de libertad vigilada por intentar agredir sexualmente a otro menor durante un viaje de estudios a Málaga celebrado en marzo de 2023.

La titular del Juzgado de Menores número 2 de Valencia considera al acusado responsable de un delito de agresión sexual en grado de tentativa. Además de las medidas de internamiento y vigilancia, la sentencia le obliga a participar en un programa formativo de educación sexual y en igualdad.

El menor también tiene prohibido aproximarse o comunicarse con la víctima durante cuatro años, tanto en su domicilio como en cualquier otro lugar donde se encuentre, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

En el ámbito civil, la resolución fija una indemnización de 17.400 euros para la víctima, cantidad de la que deberán responder de forma conjunta y solidaria el menor condenado, sus padres y el centro educativo. La responsabilidad civil del colegio —y subsidiariamente de su aseguradora— se establece conforme al artículo 61.3 de la Ley Orgánica de Responsabilidad Penal del Menor. La sentencia puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial.

Los hechos se remontan a marzo de 2023, cuando un grupo de alumnos de segundo de la ESO de un colegio concertado de Valencia se encontraba de viaje en Benalmádena (Málaga). Inicialmente, la Fiscalía de Menores investigó una presunta agresión sexual en grupo.

En la causa figuraban otros cuatro menores: dos de ellos no imputables por tener 13 años en el momento de los hechos y otros dos adolescentes que se acogieron a su derecho a no declarar. La jueza acordó el sobreseimiento respecto a estos últimos al no apreciar pruebas suficientes para continuar el procedimiento contra ellos.

Tras conocerse los hechos, el centro educativo manifestó en un comunicado su “profunda solidaridad y respeto” hacia la víctima y explicó que tuvo conocimiento de las presuntas conductas en junio de 2023, adoptando entonces las medidas que consideró necesarias. Asimismo, aseguró que no formaba parte de ningún procedimiento penal y recordó que dispone desde 2019 de un protocolo de prevención y respuesta ante el acoso sexual a menores.

Días después, responsables del colegio señalaron en rueda de prensa que estaban sometiendo a una “vigilancia no explícita” a varios alumnos sospechosos, que continuaban asistiendo al centro, y defendieron que, pese al alto número de docentes acompañando al grupo durante el viaje, “no existe riesgo cero” en este tipo de actividades.