Confirman la condena de casi 12 años al abuelo de Fuengirola que abusó sexualmente de sus dos nietas

Los abusos comenzaron cuando las niñas tenían 6 y 9 años

Sede TSJA en Granada
Sede TSJA en Granada

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por la defensa de un hombre condenado por abusar sexualmente de sus dos nietas en Fuengirola. De esta manera, se ratifica la sentencia impuesta por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA), que fijó una pena de 11 años y 6 meses de prisión por dos delitos continuados de abuso sexual a menores. Además, el agresor deberá indemnizar a cada una de las víctimas con 15.000 euros y no podrá acercarse ni comunicarse con ellas durante 10 años.

Según ha informado Málaga Hoy, los abusos comenzaron cuando las niñas tenían 6 y 9 años. Según la sentencia, el abuelo se aprovechaba de la confianza familiar para quedar a solas con ellas, bien cuando sus padres las dejaban en su casa o cuando él iba a visitarlas. La resolución judicial subraya que el agresor «se valía de su condición de abuelo, movido por un evidente ánimo de satisfacer sus deseos sexuales».

Los episodios de abuso incluían tocamientos y agresiones sexuales que se prolongaron durante una década. En algunas ocasiones, la mayor de las víctimas llegó a enfrentarse a su agresor y decirle “basta”, pero él la amenazaba con que, si hablaba, le ocurriría “algo muy malo”. Por su parte, la hermana menor intentaba evitar que el abuelo la viera desnuda encerrándose en el baño con pestillo.

Las víctimas guardaron silencio durante una década, hasta que el padre de las jóvenes decidió denunciar los hechos. La sentencia describe cómo los abusos se producían en distintos momentos y lugares: desde el sofá mientras veían la televisión hasta la habitación en la que dormían. En el caso de la hermana mayor, los abusos continuaron hasta que se trasladó a estudiar fuera de España.

El tribunal recoge que el agresor «buscaba los momentos para satisfacer sus deseos sexuales», aprovechando especialmente la ausencia de la abuela cuando salía a hacer compras. Además, señala que las víctimas, siendo tan pequeñas, «desconocían verdaderamente lo que les estaba ocurriendo» y eran manipuladas por su abuelo, quien les pedía que no contaran nada porque era un «secreto» entre ellos.

La Audiencia Provincial de Málaga condenó inicialmente al agresor a cuatro años de prisión y cinco años de libertad vigilada. Sin embargo, tanto la Fiscalía como la acusación particular apelaron la sentencia, solicitando un aumento de la pena. El TSJA estimó parcialmente el recurso, elevando la pena a cinco años y nueve meses de cárcel.

Tras una nueva revisión, el Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia de 11 años y 6 meses de prisión, confirmando también la prohibición de acercarse o comunicarse con sus víctimas durante 10 años.