“Voy a ir al coche a por una metralleta y os voy a pegar 20 tiros a todos”

Un padre, su hijo y otros dos hombres condenados por los delitos de atentado, lesiones leves y resistencia grave

Furgones de la Policía Nacional de Marbella aparcados en la comisaría
Furgones de la Policía Nacional de Marbella aparcados en la comisaría.

Un padre, su hijo y otros dos hombres han sido condenados por los delitos de atentado, lesiones leves y resistencia grave tras un altercado hace cinco años, agosto de 2020, a las puertas de una discoteca en Marbella. Los acusados protagonizaron un enfrentamiento con los porteros del local y, posteriormente, con la policía, según ha informado Málaga Hoy.

La noche del incidente, un grupo de entre 10 y 15 personas estaban increpando y amenazando a los vigilantes de seguridad de la discoteca, según el relato policial. Todo comenzó tras la expulsión de un cliente al que los porteros habían sorprendido “manteniendo relaciones sexuales en los servicios”. Este hecho desencadenó una serie de amenazas graves por parte de los implicados, como: “Os tengo que matar. Voy a ir al coche a por una metralleta y os voy a pegar 20 tiros a todos”.

Los porteros solicitaron la presencia de la Policía, que trató de identificar a los participantes en el altercado. Sin embargo, según los hechos probados de la sentencia, la actitud del grupo fue violenta desde el primer momento. Uno de los implicados se resistió con “violencia y agresividad”, llegando a forcejear con los agentes.

En ese contexto, el padre del joven implicado “arremetió” contra un policía y le propinó un puñetazo en la cabeza, lo que llevó a su detención. Durante el arresto, los agentes tuvieron que enfrentarse a patadas y puñetazos mientras otros dos hombres intentaban impedir el procedimiento. La situación obligó a los policías locales a pedir refuerzos para controlar el tumulto.

El comportamiento violento de los acusados continuó durante el traslado a dependencias policiales. Uno de ellos amenazó a los agentes diciendo: “Como te coja, te voy a matar. No tengo miedo, ya estuve 20 años en la cárcel”, y llegó a hacerse pasar por un supuesto “policía de Algodonales”. Según la sentencia, también golpearon el vehículo policial y los barrotes de los calabozos.

Los agentes agredidos sufrieron lesiones. Uno de ellos presentó un edema en el rostro, mientras que otro sufrió una contusión postraumática en la muñeca y el antebrazo izquierdo, además de tendinitis y esguince.

El titular del Juzgado Penal número 1 de Málaga ha condenado a los cuatro implicados. En el caso del progenitor, se le impuso una pena de prisión de 36 meses, que ha quedado suspendida tras un acuerdo alcanzado con la defensa. Esta suspensión está condicionada a que no cometa ningún delito durante los próximos dos años y a que permanezca a disposición del juzgado.

Además, el padre deberá indemnizar a los dos agentes agredidos por las lesiones sufridas.