Aviso amarillo por altas temperaturas en la Costa del Sol: picos de hasta 36 grados

La alerta de la Aemet estará activa en la Costa del Sol y el Guadalhorce entre las 13:00 y las 21:00 horas

Calor extremo
El calor, protagonista otra vez.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado un aviso amarillo por altas temperaturas en la Costa del Sol y el Valle del Guadalhorce para este miércoles. La previsión anuncia valores que podrían alcanzar los 36ºC en Málaga capital, en una jornada marcada por el viento terral y un ambiente sofocante que obligará a extremar las precauciones.

El aviso estará en vigor desde las 13:00 hasta las 21:00 horas, el periodo más crítico del día, cuando el calor se intensificará con mayor fuerza. Aunque se trata del primer nivel de riesgo en la escala de Aemet, las autoridades sanitarias advierten de que la exposición prolongada a temperaturas tan elevadas puede tener consecuencias graves para la salud, sobre todo en los colectivos más vulnerables.

Un miércoles abrasador en el litoral malagueño

La jornada arrancará con temperaturas suaves en buena parte de la provincia, pero el termómetro subirá con rapidez a partir del mediodía. En la franja litoral de la Costa del Sol, los valores oscilarán entre los 32 y 36 grados, con mínimas que ya de madrugada rondarán los 20-25 grados, lo que impedirá un verdadero respiro térmico.

Los registros previstos por municipios confirman que el calor se extenderá de manera generalizada:

  • Benahavís: entre 20 y 34 grados.
  • Benalmádena: de 23 a 32 grados.
  • Casares: 19 a 33 grados.
  • Estepona: 20 a 34 grados.
  • Fuengirola: 20 a 34 grados.
  • Málaga capital: 24 a 36 grados.
  • Manilva: 20 a 35 grados.
  • Marbella: 21 a 33 grados.
  • Mijas: 22 a 33 grados.
  • Ojén: 20 a 33 grados.
  • Torremolinos: 25 a 33 grados.

El protagonismo del terral, un viento cálido y seco del interior, será determinante en el incremento de las temperaturas, especialmente en el litoral occidental y en la capital malagueña. Este fenómeno meteorológico, frecuente en verano, intensifica la sensación de calor y reduce la humedad relativa, lo que aumenta la incomodidad térmica.

Riesgo para la salud y recomendaciones básicas

El calor extremo no solo afecta a la comodidad diaria, sino que también supone un riesgo para la salud. Los golpes de calor, la deshidratación o el agravamiento de enfermedades crónicas son algunas de las consecuencias más graves que pueden derivarse de estas jornadas sofocantes.

Por este motivo, las autoridades sanitarias y de protección civil insisten en la importancia de seguir medidas preventivas. Algunas de las más destacadas son:

  1. Hidratación constante: beber agua con frecuencia, incluso sin sensación de sed, es esencial para evitar descompensaciones.
  2. Alimentación ligera: conviene evitar comidas copiosas y optar por frutas, verduras y platos fríos, que ayudan a mantener la temperatura corporal estable.
  3. Vivienda fresca: durante las horas más calurosas, se recomienda cerrar ventanas y bajar persianas en las estancias expuestas al sol, utilizando ventiladores o aire acondicionado cuando sea posible.
  4. Evitar salidas en las horas centrales del día: entre las 13:00 y las 21:00 horas, lo ideal es no realizar desplazamientos salvo que sean estrictamente necesarios. En caso de hacerlo, se debe utilizar ropa clara, gorra o sombrero, gafas de sol homologadas y crema solar de alto factor.
  5. Llevar siempre agua encima: incluso en trayectos cortos, portar una botella de agua puede ser vital en caso de emergencia o para ayudar a otras personas.
  6. Actividad física controlada: no se aconseja practicar ejercicio intenso en las horas de mayor calor. Las actividades deportivas deben quedar reservadas a primera hora de la mañana o a última de la tarde.
  7. No dejar personas ni animales en vehículos: nunca se debe dejar a nadie en el interior de un coche estacionado. En pocos minutos, la temperatura puede dispararse a niveles letales.