Los restos de Carlos Martínez Haro, el bombero almeriense de 44 años fallecido este jueves mientras trabajaba en la extinción del incendio de Sierra Bermeja, ya han recibido sepultura en la más estricta intimidad. Este agente del INFOCA era padre de dos hijas de 6 y 9 años de edad y prestaba sus servicios en el retén de Dalías, que a su vez pertenece al CEDEFO (Centro de Defensa Forestal) de Alhama de Almería.
Natural de Escúllar, uno de los tres núcleos que conforman Las Tres Villas (Almería), era agente forestal y trabajaba eventualmente para el INFOCA durante los meses de mayor riesgo de incendios. Tenía seis años de experiencia como bombero. En la actualidad residía en Aguadulce (Roquetas de Mar).
En su localidad natal tenía una explotación agrícola de 6.000 metros cuadrados donde cultivaba hortalizas ecológicas, principalmente tomates y calabazas. Hasta el abono que utilizaba procedía del estiércol producido por los rebaños de sus vecinos.
Quienes le conocían aseguraban que también era un amante de la naturaleza y defensor de los montes andaluces. Su muerte ha causado una gran consternación en su pueblo natal, Las Tres Villas, donde su ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial.



