Horas de desesperación dentro de vehículos detenidos, llegar tarde al trabajo pese a haber salido con tiempo, no poder acudir al colegio en hora, e incluso ambulancias atascadas en medio del caos. Son situaciones que a menudo se viven en la autovía de la Costa del Sol.
La A-7 entre Málaga y Estepona es una carretera cuya capacidad está desbordada por la gran cantidad de vehículos que a diario circulan por ella -unos 100.000 al día-, y que además está plagada de accesos y salidas desde las numerosas urbanizaciones que la jalonan.
Cuando la autovía se corta en su totalidad por algún hecho extraordinario, como un accidente, muchos conductores se muestran indignados por no permitirse la apertura parcial de los peajes de la autopista, aunque sea temporalmente para reducir el caos circulatorio.
Este hecho ha ocurrido este jueves en Marbella, donde un accidente de hasta 7 vehículos ha obligado a cortar totalmente la autovía en ambos sentidos, mientras la autopista AP-7 se mantenía completamente «blindada» e impermeable ante el caos circulatorio.
«¿En estos casos no se podría abrir el peaje para descongestionar la carretera y que todo el mundo pueda llegar a tiempo a su trabajo, a los colegios, y que las ambulancias puedan pasar con fluidez?».
Es la pregunta que muchos se hacen en «casos extremos como el de hoy», que ya hemos vivido otras veces, o en situaciones de emergencia.
Otras veces han sido los Ayuntamientos los que han exigido abrir las barreras en situaciones críticas.
Lo cierto es que la Ley 37/2015 de 29 de septiembre de 2022 no contempla, en todo su articulado, ni un sólo supuesto en el que se obligue a abrir los peajes en las autopistas. Tan sólo establece que se debe permitir el acceso a vehículos policiales, fuerzas armadas, bomberos o Protección Civil.
También las ambulancias están expresamente eximidas del pago de peaje en el texto de la nueva Ley, aunque algunas concesionarias incumplen este apartado.



