El Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, a través del Área de Medio Ambiente, ha iniciado una experiencia piloto con el objetivo de combatir la presencia de la oruga procesionaria en el municipio, utilizando un método ecológico basado en el control biológico. Esta estrategia se centra en la colocación de cajas-nido de murciélagos en varias zonas del municipio, ya que estos mamíferos son depredadores naturales de las mariposas que posteriormente depositan los huevos de la oruga procesionaria en los pinos.
Los murciélagos, animales nocturnos por naturaleza, se alimentan de los insectos voladores, como las mariposas de la oruga procesionaria. Este método se espera que reduzca la cantidad de polillas, evitando así la reproducción de la oruga procesionaria en la siguiente etapa de su ciclo biológico. Al mismo tiempo, el control de las poblaciones de murciélagos también beneficiaría la reducción de mosquitos, un problema adicional en zonas con vegetación densa y humedales.
Instalación de 15 cajas-nido en zonas estratégicas
La iniciativa comenzó con la colocación de un total de 15 cajas-nido distribuidas de manera estratégica en diversos pinares públicos de Alhaurín de la Torre. La distribución es la siguiente:
- 3 cajas en el Pinar de Taralpe
- 3 cajas en el Arroyo del Cura en Pinos de Alhaurín
- 3 cajas en el Pinar de la calle Río Manilva
- 2 cajas en la calle Río Darro de Los Manantiales
- 2 cajas en la sede de la Asociación de Vecinos de Pinos de Alhaurín
- 2 cajas en el Arroyo del Cura, cerca del CEIP Maruja Mallo en Taralpe
Un proyecto a largo plazo
El alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, y el concejal de Medio Ambiente, Abel Perea, visitaron las primeras zonas en las que se instalaron las cajas-nido, destacando la importancia de este proyecto sostenible. Las cajas fueron elaboradas por los niños y niñas que participaron en el Campamento de Semana Blanca de la Casa de la Juventud, lo que refuerza el carácter comunitario y educativo de la iniciativa.
Villanova recordó que este es un proyecto a largo plazo, cuyos resultados se esperarán a lo largo de la primavera del próximo año. En caso de que la iniciativa sea exitosa en la reducción de la población de la oruga procesionaria, el Ayuntamiento continuará con la instalación de más cajas-nido en otras zonas del municipio, ampliando así el control biológico en la localidad.
El propósito principal de este proyecto es reducir el uso de pesticidas que, aunque eficaces, tienen efectos secundarios negativos sobre el medio ambiente y la salud humana. De esta manera, se busca crear una colonia de murciélagos que contribuya a mantener equilibradas las poblaciones de oruga procesionaria y mosquitos, al tiempo que se preserva la biodiversidad local.
La oruga procesionaria (científicamente conocida como Thaumetopea pityocampa) es una plaga que afecta principalmente a los pinos. En su fase de oruga, este insecto se caracteriza por una densa capa de pelos urticantes que pueden provocar reacciones alérgicas en personas y animales. Su ciclo de vida culmina en la fase de mariposa entre los meses de junio y julio, momento en el que se pone en marcha la estrategia para minimizar su impacto mediante el control natural proporcionado por los murciélagos.



