Juan Carlos Valdivia, de Algeciras, puso los cimientos del que ha sido el gran éxito deportivo del Torremolinos, ascendido hoy a Primera RFEF. Valdivia comenta a Área que “he estado toda mi vida vinculado al fútbol. Mis últimos quince años están enfocados a dirección deportiva. He estado en equipos como el Málaga en la época del jeque, en la época de Pellegrini y de la Champions, siendo un trabajador de la secretaría técnica. En Málaga fui scout y análisis de rival“.
Después estuvo dos años en Inglaterra en el West Ham United, donde volvió a coincidir con Pellegrini y allí fue adjunto al director deportivo.
“Después me vine y me metí en el proyecto del Estepona y lo subí de División de Honor a Tercera y de Tercera a Segunda RFEF, donde permanece actualmente. En el Estepona hice trabajo de segundo entrenador y secretaría técnica. De la mano del grupo inversor Primareli, que después lo vendió a Halcón Viajes“.
De España de nuevo salto al extranjero. “Estando yo en el Estepona me surge una oferta de Bélgica, me voy al equipo belga en Segunda División. El primer año jugamos play off y nos eliminaron en el último partido para subir a Primera. El propietario de este equipo es ACA FP – Football Partner. A través mía este grupo quería comprar un equipo en España y se hizo la compra del Juventud Torremolinos. Yo gestioné la compra para el mismo grupo para el que trabajaba. Una vez que ese hizo la compra me destinaron aquí como director deportivo“.
El equipo “lo cogimos faltando muy poco y no pudimos salvarlo, que estaba en Segunda RFEF. Esto fue hace dos años. El equipo bajó a Tercera y ahí fue cuando yo hice un proyecto para dos años. Lo único que se pudo hacer fue cambiar al entrenador, viniendo Antonio Calderón, que lo tenía en Bélgica como segundo entrenador. Antonio Calderón y yo fuimos compañeros en el Cádiz, de ahí surgió nuestra amistad“.
UNA INFRAESTRUCTURA PROFESIONAL
Valdivia se convirtió en ‘el arquitecto’ del equipo costasoleño. “Cuando compramos el Torremolinos él me dijo que le daba igual venirse aunque fuera una categoría inferior. Hice una infraestructura profesional que no había en el club. Monté una secretaría técnica con seis scout, le dimos profesionalidad a la parcela deportiva. A partir de ese año se profesionalizó el Juventud de Torremolinos y yo era el máximo responsable de la parcela deportiva. Ahí fue cuando subimos de Tercera a Segunda RFEF quedando campeón“.
Esta temporada se desvinculó del Torremolinos, del que recuerda que “continuamos el proyecto lo que nadie pensaba, pero que yo tenía claro. Nadie pensaba que podíamos subir siendo novatos. Mi objetivo personal era este. En el mercado de invierno dejé el equipo por motivos extra deportivos porque el club le daba más importancia a la parte institucional que a la deportiva y eso va en contra de mi visión del fútbol. Como estaba en contra en enero decidí dejar el equipo y actualmente estoy escuchando ofertas“.
Desde enero hasta hoy “no paro de ver fútbol, se han puesto en contacto varios equipos conmigo para la próxima temporada y aún no tengo decidido a qué equipo me voy a enrolar“.
Por su parte Antonio Calderón ha seguido siendo el entrenador del Torremolinos y se ha mantenido “el mismo equipo, todo sigue igual y está toda la estructura que yo he montado y cuando me fui en diciembre ya estaba todo el trabajo hecho. He recibido más de doscientas llamadas para felicitarme“.
ASCENSO ESPERADO
Sobre el ascenso el que fuera director deportivo afirma que “yo lo esperaba. Para mí no ha sido tan sorprendente como para el resto. Sin el trabajo de mi equipo no hubiera sido posible esta hazaña“.
Valdivia dijo que “la gente lo primero que dice es para el año que viene tenemos que hacer un buen equipo. Antes que eso hay que hacer una buena dirección deportiva. No se puede hacer un buen equipo sin una buena dirección deportiva“.
Y un último párrafo reflexionando sobre el fútbol de hoy en día, el deporte rey como lo llaman. “Para mí el secreto del fútbol moderno es trabajar la parcela deportiva en cuanto a medios como pueden ser plataformas para ver partidos y sobre todo tener un equipo humano que todas las semanas tengas a seis o los siete personas viendo fútbol“.



