La primera Ley de Protección Animal va tomando forma y el Consejo de Ministros ya ha aprobado su anteproyecto. Es una nueva ley, la primera dedicada a garantizar los derechos y libertades de los animales creando un marco legal común para todo el Estado.
Algunas de las medidas más destacadas son la lucha contra el abandono, lo definido como «sacrificio cero«, el endurecimiento de las penas y la prohibición de comercializar con las mascotas, incluyendo su uso en espectáculos.
Lucha contra el abandono
Durante el año 2021, según los datos que aporta la Secretaria General de Podemos e impulsora de esta Ley, Ione Belarra, llegaron más de 285.000 perros y gatos a las protectoras, por lo que con esta medida basada en la correcta identificación de las mascotas se pretende frenar este aumento de cifras.
Sacrificio cero
Sacrificar a los animales de compañía va a estar más vigilado que nunca y queda totalmente prohibido el sacrificio de animales sanos, independientemente de que sus dueños no los reclamen. Solo podrá llevarse a cabo esta acción por motivos sanitarios, además de poder aplicar la eutanasia para darle una muerte digna al animal.
Prohibición de comercializar
Las tiendas que se dedicaban al comercio de animales han ido desapareciendo poco a poco, pero esta nueva norma llega para prohibir el comercio con perros, gatos y hurones, además del uso de los animales en espectáculos o con fines comerciales.
Los seres vivos que están a merced del espectáculo son los que tienen peores condiciones de vida, por lo que la Ley de Protección Animal prohibe los circos con animales salvajes y apuesta por reconvertir los zoológicos y delfinarios en centros de conservación de especies.
Tampoco podrán usarse los animales en actividades y espectáculos en los que puedan sufrir daños o llegar a la muerte. Sin embargo, hace referencia a las peleas de gallos o el tiro al pichón, pero no a las corridas de toros o exhibiciones taurinas, ni a la investigación y experimentación con las especies.
Endurecimiento de las penas
Todas estas medidas quedan reforzadas con el endurecimiento de las penas reflejadas en el Código Penal a través de una reforma que contemplaría hasta tres años de prisión en caso de que un animal sea asesinado.
No obstante, todos los animales no entrarían en este apartado, puesto que solo se incluyen los vertebrados, algo novedoso frente a lo que hay establecido actualmente.
Por otra parte, las multas para los espectáculos podrán llegar a los 200.000 euros.



