La presa de los Caballeros, el peligro silencioso que podría desbordar aún más el Guadiaro

Juan Luis Villalón, alcalde de Casares, traslada un mensaje de tranquilidad y asegura que no se está produciendo ningún desbordamiento

La presa de los Caballeros, el peligro silencioso que podría desbordar aún más el Guadiaro - presa de los caballeros

La presa de Los Caballeros, ubicada en el término municipal de Montejaque (Málaga), se encuentra en estos momentos entre las infraestructuras más controladas del actual episodio de lluvias que afecta al sur peninsular. Construida a comienzos del siglo XX, esta presa permanece bajo seguimiento permanente ante la posibilidad de que se produzca un rebase de carácter controlado, una situación que tendría consecuencias directas sobre el río Guadiaro, cauce clave para el Campo de Gibraltar.

Se trata de una infraestructura atípica, ya que nunca ha llegado a desempeñar una función operativa real. De forma natural, el agua que almacena se filtra a través del terreno, lo que provoca pérdidas constantes y la ha convertido históricamente en un enclave sensible desde el punto de vista hidrogeológico. En caso de que el nivel aumente, el agua no circularía por superficie, sino que se introduciría en el sistema subterráneo del Hundidero-Gato, reapareciendo posteriormente en el Guadiaro, con el consiguiente incremento de su caudal aguas abajo.

La delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, ha confirmado que la presa se mantiene monitorizada de forma ininterrumpida, con vigilancia activa desde el pasado martes. Según ha explicado, el único escenario contemplado es un rebase controlado, una circunstancia prevista dentro del funcionamiento ordinario de este tipo de presas. Navarro ha realizado estas declaraciones desde el Puesto de Mando Avanzado de Ronda, donde se coordina el dispositivo de emergencia desplegado en la Serranía.

Como actuación preventiva ante un posible aumento del caudal del Guadiaro, este viernes se llevó a cabo el desalojo de 105 personas en la Estación de Benaoján, que se suman a otras 80 evacuadas con anterioridad. Se trata del núcleo habitado más cercano aguas abajo al punto por el que el agua emergería tras atravesar el sistema kárstico, lo que eleva su nivel de exposición al riesgo.

Durante las últimas horas, vecinos de Montejaque y Benaoján también han comunicado la percepción de ruidos y vibraciones en el subsuelo, lo que ha generado inquietud entre la población. Sin embargo, la delegada del Gobierno ha aclarado que estos episodios responden a fenómenos hidrogeológicos habituales en situaciones de lluvias intensas y prolongadas, según los informes técnicos, y ha recalcado que no existe riesgo estructural ni para la presa ni para las viviendas.

La Serranía de Ronda continúa siendo una de las zonas más afectadas por el temporal, con numerosas incidencias registradas. En la actualidad permanecen nueve carreteras autonómicas cortadas, además de otras vías provinciales con afecciones. En el operativo trabajan de manera conjunta los servicios de conservación de Carreteras de la Junta de Andalucía, el Consorcio Provincial de Bomberos, Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que advierten de la existencia de zonas con terreno inestable.

Por su parte, el alcalde de Casares, Juan Luis Villalón, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la población, asegurando que no se está produciendo ningún desbordamiento. El regidor ha respaldado las declaraciones de Patricia Navarro y ha insistido en que la presa se encuentra bajo vigilancia constante, sin que exista ninguna situación anómala. En caso de que se produjera cualquier cambio relevante, ha subrayado que se comunicaría de inmediato por los canales oficiales, recordando que la llegada del agua sería progresiva y muy amortiguada, lo que permitiría actuar con margen suficiente para proteger a la población.