Tras dos meses de pura diversión y aprendizaje, los pequeños de Casares y Secadero han culminado la Escuela de Verano con una gran fiesta con piscina, un toro mecánico e hinchables. A los campamentos han acudido, según informa el Ayuntamiento, más de 500 niñas y niños entre los meses de julio y agosto.
Algunas de las actividades lúdicas que se han realizado son, por ejemplo, un taller de concienciación sobre el bienestar animal, otro de educación emocional impartido por Botika y juegos en equipo con láser TAG para incentivar las dinámicas en grupos entre los niños.
Esta iniciativa, además de ofrecer una amplia gama de actividades con la que los niños jueguen y se eduquen, tiene como objetivo apoyar a las familiar con hijos que por cuestiones de trabajo u otros motivos no puedan tener el tiempo para estar con los más pequeños de la casa.
Estas actividades permiten que los escolares de Casares y Secadero tengan una alternativa en verano para no dejar de socializar y poder divertirse.






