La visita de María Jesús Montero a Casares ha situado la vivienda en el centro del debate político andaluz. La secretaria general del PSOE-A y candidata a la presidencia de la Junta ha recorrido la Casa Natal de Blas Infante dentro de su agenda en la provincia de Málaga, donde ha reafirmado su compromiso de impulsar la construcción de 100.000 viviendas en Andalucía si alcanza el Gobierno tras las elecciones del 17 de mayo.
Durante su intervención, Montero ha señalado que el acceso a la vivienda es actualmente uno de los principales problemas para la ciudadanía andaluza, especialmente para los jóvenes y las personas con menores ingresos. En este sentido, ha subrayado que el precio de la vivienda se ha incrementado más de un 60% en los últimos años, una situación que considera especialmente acusada en la provincia de Málaga y en la Costa del Sol, dificultando el acceso a un hogar.
La dirigente socialista ha defendido que la vivienda debe ser un derecho garantizado y no un “bien de lujo”, y ha anunciado que una de sus primeras medidas sería derogar la ley andaluza de vivienda aprobada por el actual Gobierno autonómico. Según ha explicado, esta normativa impide aplicar medidas como la regulación de zonas tensionadas o la bajada del precio del alquiler, además de no actuar contra los pisos turísticos que, a su juicio, reducen la oferta disponible para los residentes.
En su crítica a la gestión del Ejecutivo andaluz, Montero ha asegurado que no se ha construido vivienda pública en los últimos años y ha cuestionado el modelo de vivienda protegida, señalando que se ha reducido su periodo de protección. También ha advertido sobre el encarecimiento de viviendas que, aun siendo consideradas asequibles, alcanzan precios que dificultan su acceso para quienes cuentan con sueldos medios o primeros empleos.
Además de abordar la política de vivienda, la candidata ha valorado el proceso interno de elaboración de listas electorales de su formación, destacando la “normalidad democrática” con la que se ha desarrollado y la capacidad de consenso dentro del partido. Ha señalado que el objetivo es conformar un equipo preparado para afrontar los próximos cuatro años y ha insistido en que el PSOE-A concurrirá a las elecciones con la intención de ganar y liderar un cambio en Andalucía.
La visita a Casares, junto a representantes del PSOE de Málaga, ha servido también para poner en valor el papel de la provincia dentro de la estrategia electoral socialista, en un contexto marcado por el debate sobre el acceso a la vivienda y las políticas públicas en la comunidad autónoma.



