La Navidad está ya a la vuelta de la esquina y, como no podía ser de otra manera, la Asociación Botika y Escuela Neurocognitiva ya tiene preparados sus famosos calendarios, donde un año más sus mayores son los grandes protagonistas de cada una de las historias mostradas en cada mes del año. Eso sí, este año con una temática diferente en la que ellos aparecen en portadas de discos populares, simulando el mismo retrato pero con su toque especial y único. «Toda una experiencia, desde la preparación, desde la terapia a todas las personas que lo han hecho posible, así como todas las empresas que se suman cada año para hacer posible esta valiosa terapia», añadió María Valadez, la presidente de la asociación.
Una manera de continuar recaudando fondos y de poder visibilizar todos los problemas a los que Botika Neurocognitiva da respuesta. «Nosotros tratamos el envejecimiento saludable y el patológico, y a este último es muy importante darle respuesta. A esas necesidades que tienen nuestros mayores cuando aparecen las patologías para las que no hay recursos», destacó Valadez.
Un proyecto que ha hecho que los mayores disfruten como auténticos niños pequeños. Risas, alegría, diversión y mucho amor han sido sin duda los ingredientes para un resultado increíble, superándose un año más. Tanto el calendario de pared, a 5 euros, como el pequeño de mesa, a 3 euros, vuelven a estar disponibles para el año 2022, que parece ser prometedor, con un toque de color y alegría que son más necesarios que nunca.

«Hay mucha ilusión puesta en este proyecto, y agradecemos desde el Ayuntamiento muchísimo el trabajo que se ha realizado por parte de la escuela en este año tan difícil que estamos atravesando. Vamos a continuar trabajando para que la escuela de memoria siga creciendo y los mayores se sientan aun más cuidados, y que pronto puedan tener ese centro social situado en el antiguo hogar del jubilado«, declaró Pepe Carrasco, el alcalde de Casares.
Una iniciativa que ha servido de terapia para los mayores que lo han disfrutado a lo grande. «Como personas, nos ha llenado muchísimo y nos lo hemos pasado muy bien. Nos hemos reído mucho y ellos han estado siempre abiertos a todo lo que hacíamos. Creemos que lo más importante es eso, que se lo han pasado muy bien», añadía una de las fotógrafas del proyecto.
Por último, María Valadez no ha querido terminar sin mencionar a todos aquellos que formaron parte de esta gran familia y del pueblo de Casares y que ya no están con nosotros tras la pandemia: «No están todos los que están. Siempre van a estar en nuestros corazones y en nuestros calendarios. Rinden homenaje a ellos, porque sus huellas están en estos calendarios y en nuestros corazones, y ellos allá donde estén estoy segura de que están disfrutando de ver este precioso calendario una vez más en la calle».



