El Centro Cultural Blas Infante fue reconstruido tras la rehabilitación, hace más de 10 años, de la derruida iglesia del castillo, construida en el siglo XVI sobre una antigua mezquita. Y aunque el edificio se encuentra en perfecto estado estructural, presenta problemas estéticos por humedades que están causando manchas en el interior y desmoronamiento del revestimiento exterior en algunas zonas de la fachada.
Para ello, desde el Ayuntamiento se ha encargado un estudio en profundidad a un equipo arquitectos especializado con el objeto de realizar un diagnóstico de permeabilidad para lo que se ha inspeccionado la cubierta y muros del edificio con maquinaria especializada, y se han recogido catas en diferentes puntos que serán analizadas en un laboratorio acreditado para identificar el origen de los problemas. De manera que se puedan subsanar antes de reparar los problemas visibles de humedades.



