El Primero de Mayo, en Casares, es un símbolo y una fiesta. Un símbolo de los trabajadores y una fiesta deportiva y de convivencia, que se ha convertido ya en un clásico y en un punto de referencia en el calendario de todos los vecinos.
Con carrera vecinal, torneos, exhibiciones, actividades, paella, música y concurso de repostería, no puede haber una mejor manera de comenzar este mes.
La localidad se ha llenado de luz y sonido para una jornada festiva pero también reivindicativa con la presencia de numerosos colectivos y visitantes, y bajo la organización del Consistorio.
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