Denuncian que varios espeleólogos rompieron el cierre de una sima protegida en Casares para acceder sin permiso

La cueva está protegida como Bien de Interés Cultural y solo puede ser visitada por equipos de investigación arqueológica

Pozo de la Albarrá

La Sima Hedionda 4, también conocida como Pozo de la Albarrá, ha sufrido la rotura de su cierre de seguridad tras el acceso no autorizado de varios espeleólogos pertenecientes a clubes de la Federación Andaluza de Espeleología. La cavidad, situada en la Sierra de la Utrera, en Casares, está protegida por su valor arqueológico y permanece cerrada al público.

Los hechos han sido denunciados por el Ayuntamiento de Casares, el Equipo de Investigación de la Sierra de la Utrera y la Sociedad de Investigaciones Espeleológicas Caxara, que han trasladado lo ocurrido a la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga y al SEPRONA de la Guardia Civil.

Según la información facilitada, los accesos se produjeron hace días y afectaron tanto a la Sima Hedionda 4 como a la Sima Hedionda 2. En el caso de la primera, los espeleólogos habrían roto el sistema de cierre instalado en la boca de la cavidad para entrar sin contar con autorización de la Delegación Territorial de Cultura ni del Ayuntamiento de Casares.

La situación cobra especial relevancia porque la Sima Hedionda 4 no es una cavidad abierta a la práctica espeleológica. Desde 2013 existe un protocolo de uso para las cavidades de la Sierra de la Utrera, recogido en el Decreto número 2015/0171, de fecha 18 de marzo de 2015, del Ayuntamiento de Casares. Esta normativa establece que cualquier actividad espeleológica en la zona requiere autorización previa municipal.

Ese mismo protocolo deja expresamente fuera de las autorizaciones a la Sima Hedionda 4, al tratarse de un yacimiento arqueológico declarado Bien de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura el 23 de abril de 2015 e incluido en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz desde el 29 de julio de 2016.

La cavidad se encuentra en fase de investigación y estudio desde 2013 por parte de las universidades de Córdoba, Sevilla, Huelva, Málaga y Cádiz. Por este motivo, el acceso está restringido únicamente a los equipos de investigación arqueológica vinculados al proyecto. La placa informativa colocada en la entrada de la sima advierte de forma expresa de que no está permitido acceder bajo ningún concepto que no esté relacionado con los trabajos de investigación en curso.

Los denunciantes señalan que no se trata de un episodio aislado. Desde 2013 se vienen produciendo actos vandálicos y accesos no permitidos al yacimiento, con roturas de formaciones y espeleotemas subterráneos, robo de piezas arqueológicas y daños en otros elementos patrimoniales. Estos hechos han sido comunicados en distintas ocasiones a la Delegación Territorial de Cultura en Málaga, al Ayuntamiento de Casares y al SEPRONA.

La repetición de estos daños ha obligado al Ayuntamiento de Casares a asumir en varias ocasiones el coste de reparación de los cierres de seguridad instalados para proteger la cavidad. Tras los últimos accesos denunciados, está previsto inspeccionar el interior para comprobar si los elementos arqueológicos han sufrido algún tipo de deterioro.

Otra de las cuestiones incluidas en la denuncia es que las personas implicadas habrían publicado en redes sociales tanto la rotura del cierre como el acceso no autorizado a la cavidad. Ante estos hechos, el Ayuntamiento, la SIE Caxara y el equipo coordinador del proyecto de investigación han solicitado la intervención de las administraciones competentes.

El Ayuntamiento de Casares procederá ahora a aplicar las sanciones recogidas en el Decreto número 2015/0171, además de reclamar las medidas correspondientes por destrucción y vandalismo de patrimonio arqueológico. De forma paralela, el Consistorio presentará una queja ante la Federación Andaluza de Espeleología para que tome las medidas oportunas.