«Un tenaz defensor de nuestra cultura». Así definía el alcalde de Casares, Juan Luis Villalón, al guitarrista casareño Javier Pineda ‘Potajito’, recientemente fallecido. Esta mañana tuvo lugar un acto de homenaje en el que se le ha reconocido como Hijo predilecto del municipio.
«Todo ese trabajo que lo llevó hasta ser muy querido por este pueblo. El acento de su gente había que aprovecharlo de forma cariñosa para que su figura, su persona, quedara para siempre entre nosotros. Aquellos días fueron de desazón y tristeza, pero su legado debe quedar en la historia de nuestro pueblo y para futuras generaciones», dijo el alcalde.
Distintas iniciativas ponen en valor al «mayor embajador musical que tiene Casares. La primera es el Festival flamenco. Me gustaría reconocer el sentimiento de todo el pueblo de Casares, pero también de la Corporación y de todos los grupos políticos que aprobaron por unanimidad esta propuesta«, indicó Villalón.
Javier «es el preferido por amor y Casares se convierte en su madre y su madre y su población en sus hermanos. Es y será siempre un hijo amado por ser un hombre de luz, un hombre que inspira, por sus valores y su gran aportación a la comunidad. La pérdida siempre es injusta y el sufrimiento demasiado pesado, pero Javier protagoniza esta historia como padre ejemplar, hermano, marido y hombre buenos. Hijas afortunadas de tener este padre, a su mujer un compañero de vida con gran calidad de vida y valores», expuso el primer edil.
Los asistentes al acto pudieron disfrutar de actuaciones flamencas, siempre recordando al añorado y querido Potajito de Casares. Diego Reyes con el Grupo de Fandango de Casares interpretaron el fandango casareño en homenaje a Javier.



