El alcalde, Pepe Carrasco, y el teniente alcalde delegado de Urbanismo, Juan Luis Villalón, se han reunido esta mañana en el Ayuntamiento con personal técnico para analizar la situación en el municipio, donde se han presentado 21 mega proyectos de plantas fotovoltaicas y 11 de parques eólicos. Unas infraestructuras, que según el Ayuntamiento, afectarían no solo por su implantanción sino también por la cantidad de líneas de evacuación que cruzarían el término «creando una maraña de cables y estableciendo grandes torres eléctricas en fincas de pequeños propietarios locales». Por ello, Casares participará en la manifestación convocada el 30 de septiembre ante el Parlamento Andaluz contra la instalación masiva y sin planificación de plantas de energías renovables en el campo andaluz.
El equipo de gobierno de Casares se ha manifestado a favor de las energías verdes pero en contra de la instalación masiva de proyectos de energías renovables que pueden arrasar con el municipio. Desde el Ayuntamiento afirman que abogan porque la transición energética se haga de forma «sostenible y planificada con respeto a los territorios, las economías locales y la biodiversidad, y de forma que se beneficie a las personas y no a las grandes empresas».
Por ello, el Ayuntamiento de Casares se va a unir a la manifestación del próximo 30 de septiembre a las 12.00 horas en Sevilla para pedir a la Junta de Andalucía una moratoria que impida que la transición energética se realice de forma masiva. Para ello, el Consistorio ha puesto a disposición un autobús que saldrá a las 8 de la mañana del jueves 30 desde el Peñón Rodao, con paradas en Secadero y Costa.
Con los lemas #RenovablesSíPeroNOAsí #MoratoriaYa, la protesta está convocada por la Plataforma Aliente, que aglutina a 160 asociaciones de todo el ámbito nacional de afectados por la implantación de proyectos de energías renovables.
El Ayuntamiento de Casares lleva meses llevando a cabo acciones ante la avalancha de proyectos de energías de parques fotovoltaicos y eólicos que han solicitado permisos para implantarse en el municipio. Por un lado, se aprobó en pleno el pasado mes de junio una innovación de las normas urbanísticas de Casares que lleva consigo la paralización de licencias por un periodo de un año, con el objeto de ordenar el territorio y delimitar las zonas en las que se puede permitir la implantación de estas plantas de energías renovables.
En agosto se celebró una reunión con los propietarios afectados por la línea de evacuación Esparragal-Jordana, y se ha apoyado a los mismos a presentar alegaciones ante la solicitud de la declaración de utilidad pública de esta infraestructura. Y el Ayuntamiento continua con sus procesos de alegaciones.
Por otro lado, el alcalde ha llevado a cabo reuniones con la Junta de Andalucía, junto a otros ayuntamientos de la zona, para exigir una moratoria de estos proyectos y la regulación de su implantación en todo el territorio andaluz.



