Los Baños de la Hedionda se trata de un lugar único y especial donde se puede disfrutar de un día de barro, agua muy azul y naturaleza en Casares, donde los visitantes acuden acompañados en familia y con sus mascotas.
Una temporada alta que ha terminado con un balance muy positivo. Desde el 1 de julio hasta el 9 de septiembre, cuando ha estado activado el dispositivo de control de aforo, han pasado un total de 11.433 personas, lo que supone el 95% de las entradas habilitadas. El mes que más visitas ha registrado ha sido agosto, cuando pasaron por la cúpula de los baños un total de 5.120 personas, lo que supone el 98,3% de las entradas disponibles.
En julio el enclave alcanzó el 93% de su capacidad registrando 4.829 visitas y en los primeros nueve días de septiembre se han reservado 1.484 entradas, el 98% de las que se habían habilitado.

Con unas medidas de control de acceso que se ponen en marcha en los meses de mayor afluencia con el fin de proteger este enclave de tan importante valor histórico y natural, con más de 2.000 años de antigüedad y donde destacan sus aguas medicinales, a las que se puede acceder de manera gratuita.
Unos baños creados en la época romana y reformados en la musulmana, que han sido declarados como Bien de Interés Cultural. Aguas sulfurosas con buenas cualidades que, a pesar de su peculiar olor, llaman a refrescarse y a disfrutar de ellas.



