Los operativos de emergencia permanecerán activados en El Secadero para atender cualquier posible incidencia, pese a la desactivación del Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Casares Costa. La decisión se ha adoptado una vez que han remitido los episodios de fuertes lluvias y la previsión meteorológica sitúa las precipitaciones en niveles inferiores a los registrados en días anteriores.
Aunque el riesgo de inundación del río Guadiaro ha descendido lo suficiente como para desactivar el PMA, se mantendrá un dispositivo de proximidad en el municipio de Casares. Este operativo permitirá que los recursos de emergencia se encuentren cerca del núcleo de El Secadero para intervenir con rapidez en caso de necesidad, supervisando de forma continua la evolución de la situación.
El dispositivo de proximidad estará compuesto por efectivos de Bomberos de Estepona, Protección Civil de Manilva, el SUAP de Estepona, un retén del Plan Infoca en Casares y la Guardia Civil de Casares. Todos ellos continuarán operativos para garantizar la atención inmediata ante cualquier eventualidad en una de las zonas más afectadas por el paso de las borrascas en la provincia de Málaga.
El Puesto de Mando Avanzado se instaló el pasado 5 de febrero para coordinar las actuaciones y la ayuda a las cerca de 1.500 personas que quedaron aisladas en El Secadero. Desde su activación, el PMA ha permitido centralizar la labor de los distintos operativos desplegados sobre el terreno, mejorar la respuesta ante la emergencia y coordinar la atención tanto en Casares como en el municipio vecino de San Martín del Tesorillo.
Durante estos días, el dispositivo de emergencias ha contado con la participación de 354 profesionales y un centenar de medios materiales procedentes de distintos cuerpos y servicios, entre ellos Protección Civil, fuerzas y cuerpos de seguridad, servicios sanitarios, bomberos, Cruz Roja y la UME. Gracias a esta coordinación, se pudo autorizar el regreso a sus viviendas de los vecinos de El Secadero y San Martín del Tesorillo que habían sido desalojados de forma preventiva, además de habilitar y posteriormente desmontar los albergues provisionales tras descartarse el riesgo de inundación.
En paralelo, las labores de limpieza continúan en los núcleos afectados, con actuaciones en centros educativos y calles cubiertas por lodo y barro. La actividad lectiva presencial se ha retomado con normalidad en la mayoría de los centros, aunque se mantienen afectadas algunas rutas de transporte escolar debido al estado de las carreteras. La situación seguirá bajo vigilancia mientras se completa la recuperación tras el episodio meteorológico.



