Benalmádena vivió este domingo una jornada cargada de emoción, fe y orgullo colectivo con la celebración del Primer Día de Triduo en honor a la Virgen del Carmen, un acto tradicional que este año ha estado marcado por el reciente reconocimiento del ‘Encuentro entre la Virgen del Carmen y la Chiquita’ como Fiesta de Singularidad Turística Provincial, concedido por la Diputación de Málaga.
La Iglesia Virgen del Carmen abrió sus puertas a lo grande para acoger este primer día de triduo con una procesión emotiva y solemne que culminó con el encuentro entre la Virgen Chiquita y la imagen Titular, la Virgen del Carmen, en el interior del templo. La ceremonia marcó el inicio de los actos previos a la tradicional Veladilla del Carmen, y reunió a numerosos vecinos y autoridades.
Entre los asistentes destacaron el alcalde de Benalmádena, Juan Antonio Lara, y la vicepresidenta de la Diputación, María Francisca Caracuel, quien fue distinguida con una medalla entregada por la Asociación Pública de Fieles Virgen del Carmen, como símbolo de agradecimiento por su implicación con la causa.
Un reconocimiento que trasciende lo institucional
La distinción como Fiesta de Singularidad Turística fue aprobada en la Junta de Gobierno de la Diputación celebrada el pasado 28 de mayo, reconociendo el valor patrimonial, cultural y devocional del tradicional encuentro que cada 16 de julio une a la Virgen del Carmen con la Chiquita en aguas del Puerto Deportivo de Benalmádena.
Durante su intervención, la vicepresidenta de la Diputación subrayó que este reconocimiento “no es solo un trámite administrativo, ni una distinción más, es un gesto profundo de respeto y admiración hacia una tradición que nace del pueblo, del mar, de la fe y de vuestra identidad”.
Una devoción con alma marinera
El alcalde de Benalmádena, visiblemente emocionado, aprovechó la ocasión para recordar que “la Virgen del Carmen fue nombrada Protectora de los Mares de Benalmádena, y por eso también impulsamos que el paseo marítimo lleve su nombre”. En sus palabras, esta festividad no es solo una celebración religiosa, “sino también un patrimonio cultural y turístico que forma parte del alma de Benalmádena”.
Lara agradeció públicamente a las asociaciones implicadas, en especial a la de fieles y a la de Buzos de Benalmádena, su “incansable labor durante todo el año para que esta festividad siga creciendo, conservando su esencia y adaptándose al presente”.
Fe, tradición y música en una jornada emotiva
Uno de los momentos más emotivos del acto fue la interpretación de la Salve Marinera a cargo del grupo Rompeolas, que acompañó la llegada de la Virgen Chiquita hasta el lugar donde reposa la Titular. Las lágrimas de muchos asistentes y la emoción compartida entre autoridades y devotos reflejaron el fuerte arraigo popular que tiene esta tradición en Benalmádena.
El acto fue una muestra viva de cómo la devoción a la Virgen del Carmen une a toda la comunidad en torno a un símbolo que es, a la vez, espiritual, identitario y patrimonial.
La gran cita del miércoles
El calendario de actos continuará esta semana con uno de los días más esperados por la ciudadanía. Este miércoles, 16 de julio, se celebrará la Santa Misa a las 18.00 horas, a la que seguirá la tradicional procesión terrestre-marítima. El punto culminante será el esperado encuentro en la dársena del Puerto Deportivo, donde se prevé una gran afluencia de vecinos y visitantes para vivir de cerca un desfile procesional cargado de emoción y simbolismo.
Este encuentro representa uno de los momentos más icónicos del calendario festivo de Benalmádena, un acto en el que la imagen de la Virgen del Carmen se reencuentra en el mar con la Chiquita, en una coreografía devocional que ha trascendido generaciones y que ahora, gracias a la distinción provincial, refuerza su valor como referente cultural y turístico de toda la Costa del Sol.
Un legado que se proyecta al futuro
Desde el Ayuntamiento de Benalmádena se ha insistido en que este tipo de reconocimientos suponen una responsabilidad colectiva para seguir cuidando, difundiendo y potenciando una tradición que forma parte inseparable de la identidad local. En palabras del alcalde, “hemos luchado, y seguiremos haciéndolo, para poner en valor esta tradición”.
Este respaldo institucional no solo da visibilidad a la festividad, sino que garantiza su preservación futura como expresión viva del patrimonio inmaterial del municipio. Una festividad que combina lo religioso y lo cultural, lo marinero y lo festivo, y que este 2025, más que nunca, brilla con luz propia en el corazón de Benalmádena.



