La chaqueta amarilla de Mercedes Mengíbar ilumina el homenaje más emotivo de Vithas

El legado de Mercedes Mengíbar permanece en Vithas: “Un hospital también debe cuidar el alma”

Mercedes Mengíbar Vithas Benalmadena

La chaqueta amarilla de Mercedes Mengíbar volvió a estar presente en el hospital. No como una prenda cualquiera, sino como un símbolo íntimo, familiar y profundamente reconocible para quienes compartieron vida y trabajo con una de las grandes referentes de la gestión sanitaria en Málaga. Su hija Lara la llevó durante el homenaje celebrado en su memoria, en un acto en el que el salón de actos pasó a llevar el nombre de una mujer que entendió la sanidad como algo más que una estructura asistencial.

“Mi madre dedicó su vida a la sanidad, pero sobre todo dedicó su vida a las personas”, expresó Lara durante una intervención marcada por la emoción. Sus palabras sirvieron para dibujar el perfil más humano de Mercedes Mengíbar Torres, fallecida en 2025 en Málaga a los 71 años, víctima de un cáncer, después de más de tres décadas vinculada a la gestión sanitaria tanto en el ámbito público como en el privado.

El homenaje tuvo un tono especialmente familiar. Lara agradeció que el salón de actos lleve desde ahora el nombre de su madre, un reconocimiento que, según explicó, su familia recibe con “una enorme emoción y gratitud”. También recordó una idea que definió buena parte de la trayectoria de Mengíbar: un hospital no debía limitarse a curar enfermedades, sino que también debía cuidar el alma de pacientes, familias y profesionales.

Esa forma de entender la sanidad se tradujo en gestos muy concretos. Según recordó su hija, Mercedes Mengíbar impulsaba actividades como el Día de la Felicidad, talleres de risoterapia, corrientes de abrazos o conciertos de piano, violín y guitarra dentro del hospital. No eran actos aislados ni simples iniciativas simbólicas. Respondían a una convicción profunda: trabajar desde la alegría, la cercanía y la humanidad también era una forma de cuidar.

“El amarillo era para ella el color de la felicidad”, relató Lara al explicar por qué había acudido al acto con una chaqueta de su madre. Una imagen sencilla, pero cargada de sentido, que convirtió el homenaje en algo más que un reconocimiento institucional. Fue también una manera de sentirla presente en un espacio al que entregó tantos años de su vida profesional.

La trayectoria de Mercedes Mengíbar está estrechamente ligada al desarrollo de Vithas en Andalucía. Fue una figura clave en la puesta en marcha del organigrama y la red hospitalaria del grupo sanitario en la comunidad como directora territorial. En 2018 fue nombrada directora de la Zona Costa del Sol de Vithas, que agrupaba las provincias de Málaga y Almuñécar. En ese momento ejercía como directora gerente del Hospital Vithas Xanit Internacional y asumía también la responsabilidad ejecutiva del Hospital Vithas Málaga y de Vithas Salud Rincón Medical Center.

Su carrera, sin embargo, había comenzado mucho antes en la sanidad pública. Natural de Arahal, en Sevilla, e hija del médico y alcalde del municipio, inició su etapa en la gestión hospitalaria en 1993 como directora de servicios generales del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla. Cinco años después llegó a Málaga como gerente del Hospital Universitario de Antequera. Desde entonces, su vida profesional quedó vinculada de forma permanente a esta provincia.

En 2003 dio el salto al ámbito privado como directora gerente de USP Hospital de Marbella. Más tarde fue nombrada consejera de Xanit Health Care Management y directora gerente de Xanit Hospital Internacional, consolidando una trayectoria que la situó entre las voces más reconocidas de la sanidad española.

Durante más de 30 años, Mengíbar combinó gestión, liderazgo y una visión profundamente humana de los hospitales. Su trabajo le valió numerosos reconocimientos. En 2015 fue elegida una de las mujeres más influyentes de España en los Top 100 Mujeres Líderes. Además, se diplomó en Buen Gobierno de las Sociedades para Consejeros Profesionales por el ICA, estudió Psicología de las Organizaciones y fue Magíster en Dirección de Recursos Humanos, Economía de la Salud y Dirección de Organizaciones Sanitarias.

Su compromiso venía de lejos. Con 23 años se enroló en el Frente Sandinista de Liberación Nacional un año antes de la insurrección en Nicaragua, donde trabajó en una brigada médica. Aquella experiencia, según contó en una entrevista, le sirvió para entender que lo suyo era organizar. No se equivocó.

El homenaje celebrado en Vithas no solo recordó sus cargos o sus logros profesionales. Puso el foco en algo más difícil de medir: la manera en la que hacía sentir a quienes la rodeaban. Como resumió su hija Lara, su ausencia sigue siendo difícil, pero actos como este ayudan a sentir que su recuerdo permanece. Desde ahora, una parte de Mercedes Mengíbar queda unida para siempre al hospital en el que dejó una huella personal y profesional imborrable.