La tragedia que conmocionó a Benalmádena a finales de julio se ha cobrado una tercera víctima. La madre de los dos menores de 10 y 15 años que fallecieron en el incendio declarado en una vivienda de Arroyo de la Miel ha muerto este martes en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde permanecía ingresada en la Unidad de Quemados desde el pasado 30 de julio debido a la gravedad de las lesiones sufridas en el fuego.
La mujer había sido trasladada al centro hospitalario sevillano tras resultar gravemente herida en el incendio que acabó con la vida de sus dos hijos. Durante los últimos días, familiares, vecinos y allegados permanecían pendientes de su evolución, mientras la ciudad seguía sobrecogida por una de las peores tragedias registradas en los últimos años.
El incendio se declaró sobre las 5:40 horas en una vivienda de un edificio de cuatro plantas situado en la calle Ónix, en Arroyo de la Miel. Tras recibir los avisos, el 112 movilizó al Centro de Emergencias Sanitarias 061, a los Bomberos, la Policía Nacional y la Policía Local. En las labores de extinción y rescate también participaron efectivos de los parques de Bomberos de Benalmádena, Mijas y Fuengirola.
Cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar, el incendio se encontraba muy avanzado. Las llamas afectaron a cuatro viviendas y obligaron al desalojo de dos plantas del edificio mientras se desarrollaban las labores de rescate. Los servicios de emergencia confirmaron el fallecimiento de los dos menores en el lugar de los hechos, mientras que su madre fue evacuada en estado grave al hospital.
Una tragedia que conmocionó a todo un barrio
Desde el primer momento, el incendio provocó una profunda conmoción entre los vecinos de la calle Ónix, que describieron escenas de angustia e impotencia durante la madrugada del suceso. La noticia sacudió especialmente a quienes conocían a la familia, muy apreciada en la comunidad.
La intervención de los servicios de emergencia también se saldó con un bombero herido y con varios agentes de policía y bomberos que tuvieron que ser atendidos por inhalación de humo.
Tras conocerse inicialmente el fallecimiento de los dos menores, el Ayuntamiento de Benalmádena expresó públicamente sus condolencias por lo ocurrido. Con la muerte de la madre, el incendio deja finalmente tres víctimas mortales, agravando aún más una tragedia que ha marcado profundamente al municipio.



