Detenido en Benalmádena tras huir de Francia por secuestrar al fundador de una empresa de criptomonedas

El hombre contaba con una orden de detención europea tras participar en una operación en la que amputaron un dedo al empresario

Guardia Civil
Agentes de la Guardia Civil en una imagen de archivo.

Un hombre reclamado por la justicia francesa por su implicación en el secuestro y tortura del fundador de una empresa de criptomonedas y su esposa ha sido detenido en Benalmádena, donde se ocultaba tras huir de Francia. La operación, llevada a cabo por la Guardia Civil, se enmarca en un dispositivo que ha permitido capturar a dos fugitivos internacionales en España.

El detenido tenía en vigor una Orden Europea de Detención y Entrega por su participación en un secuestro en el que, junto a otros encapuchados armados, asaltó a la pareja cuando la mujer dejaba a sus hijos en el colegio. Durante el cautiverio, los secuestradores exigieron un rescate de 10 millones de euros y llegaron a amputar un dedo al empresario como medida de presión. Las autoridades francesas lograron liberar a las víctimas e identificar a todos los implicados, aunque uno de ellos consiguió huir a España.

La investigación permitió seguir el rastro del fugitivo, que llevó una vida discreta pasando por distintas ciudades como Valencia, Sevilla y Cádiz, utilizando apartamentos alquilados y tarjetas bancarias de terceros para evitar ser detectado. Finalmente, fue localizado en Benalmádena, donde la Guardia Civil desplegó un amplio operativo para su detención, dada su peligrosidad y el riesgo de que la organización criminal intentara facilitar su huida.

Tras su arresto, el detenido fue trasladado a los juzgados de Fuengirola, donde se han iniciado los trámites para su puesta a disposición judicial en el marco de la orden europea emitida por Francia.

En la misma operación, la Guardia Civil también ha detenido en Zafra (Badajoz) a otro prófugo reclamado por Brasil por un presunto delito de agresión sexual a un menor de edad, cometido entre 2024 y 2025. Este segundo arresto se produjo tras la activación de una alerta internacional de Interpol y la colaboración entre las autoridades españolas y brasileñas.

La detención en Benalmádena pone fin a la huida de uno de los implicados en un secuestro de gran gravedad, mientras que la operación en su conjunto refleja la cooperación internacional en la lucha contra la delincuencia.