Agentes de la Policía Nacional han detenido en Málaga a seis personas relacionadas con la gestión de distintas sociedades que se habrían ido sucediendo en la explotación fraudulenta de un hotel en Benalmádena, en contra de la voluntad de sus legítimos propietarios. Los arrestados están investigados por su presunta implicación en delitos de estafa y falsedad documental, al mantenerse al frente del establecimiento mediante contratos supuestamente falsificados y subarrendamientos en cadena.
Las detenciones se practicaron el pasado 4 de febrero y están vinculadas a la orden de desalojo dictada por la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torremolinos (Plaza número 5), que fue ejecutada por agentes de la Policía Nacional con la colaboración de la Policía Local.
La investigación ha sido desarrollada por el Grupo II de Delitos Económicos de la Comisaría Provincial de Málaga, que sostiene que los implicados no actuaron por un simple impago o incumplimiento contractual, sino de forma presuntamente coordinada y bajo engaño, utilizando contratos de cesión de explotación presuntamente falsificadospara perpetuarse en la gestión del complejo hotelero.
El caso se remonta a 2024, cuando el representante legal de la propiedad del hotel presentó denuncia en la Comisaría de Torremolinos-Benalmádena. En ella exponía que diversas sociedades se habían ido sucediendo en la explotación del establecimiento sin autorización expresa. Aunque inicialmente existió un contrato de arrendamiento con una empresa, los propietarios no consintieron los posteriores traspasos a terceras mercantiles.
Documentación falsificada
Además, los investigados habrían presentado documentación presuntamente falsificada en distintos procedimientos administrativos iniciados ante el Ayuntamiento de Benalmádena, lo que habría dificultado las actuaciones promovidas por la propiedad.
La Policía analizó abundante documentación mercantil y bancaria, así como solicitó medidas judiciales, para esclarecer la estructura societaria. Según las pesquisas, existiría un entramado de empresas vinculadas entre sí que se habrían sucedido ficticiamente en la explotación del hotel, sin abonar rentas ni entre ellas ni a la propiedad. El supuesto modus operandi, inicialmente controlado por ciudadanos procedentes de países de Oriente Medio, habría sido posteriormente continuado por sociedades españolas en las mismas condiciones.
De acuerdo con el análisis de las cuentas bancarias, no constan pagos compatibles con el abono de rentas, lo que refuerza la hipótesis de una explotación ilícita prolongada en el tiempo. El perjuicio económico causado a la sociedad propietaria se estima en tres millones de euros.
En el marco de la operación, denominada “Target”, se ha procedido al bloqueo de 15 cuentas bancarias y al embargo de 16 inmuebles valorados en unos 3,3 millones de euros, todos ellos vinculados a los investigados. Además, existe un séptimo implicado que se encuentra actualmente en prisión por otros delitos. La investigación continúa abierta.



