Las históricas piletas romanas de Torremuelle, uno de los principales vestigios arqueológicos de Benalmádena, tendrán una nueva oportunidad para convertirse en un espacio visitable. El Ayuntamiento ha sacado nuevamente a licitación las obras para la puesta en valor del yacimiento arqueológico conocido como Villa Mauritania, tras introducir diversas modificaciones en el proyecto para facilitar su ejecución y adaptarlo a los condicionantes sectoriales existentes.
La actuación cuenta con un presupuesto base de licitación de 1.008.753,36 euros y un plazo de ejecución previsto de seis meses. El objetivo es conservar y restaurar las estructuras arqueológicas existentes, además de abrir el enclave al público mediante un recorrido accesible que permita a vecinos y visitantes conocer de cerca uno de los testimonios más relevantes del pasado romano del municipio.
El alcalde de Benalmádena, Juan Antonio Lara, ha destacado que esta iniciativa supone una apuesta decidida por la recuperación y divulgación del patrimonio histórico local. Según ha señalado, el propósito es que las piletas de Torremuelle dejen de ser un enclave desconocido para convertirse en un espacio cultural y educativo de referencia para residentes, escolares y turistas.
Tras una primera licitación que quedó desierta, el Consistorio ha trabajado en la adaptación y mejora del proyecto para hacerlo viable. La nueva propuesta contempla la creación de un espacio de recepción de visitantes desde la calle Brújula, con zonas de estancia, paneles interpretativos y elementos de accesibilidad universal.
Además, se construirá un sistema de pasarelas elevadas que permitirá recorrer el yacimiento y contemplar las 19 piletas conservadas sin afectar a las estructuras originales. El proyecto también incluye la instalación de una cubierta textil tensada para proteger los restos arqueológicos de la lluvia y la radiación solar, así como sistemas de iluminación monumental, videovigilancia, señalética explicativa y trabajos especializados de restauración.
La concejala de Cultura, Jésica Trujillo, ha subrayado la importancia histórica del enclave, al considerar que las piletas romanas de Torremuelle constituyen uno de los testimonios arqueológicos más relevantes del municipio. La edil ha destacado que se trata de una pieza fundamental para comprender la actividad pesquera y conservera que se desarrolló en este tramo del litoral mediterráneo durante la época romana.
Las piletas fueron descubiertas durante unas excavaciones arqueológicas realizadas en 2004 y corresponden a una antigua factoría de salazones formada por 19 estructuras destinadas a la elaboración y conservación de productos derivados de la pesca. Con esta actuación, el Ayuntamiento pretende recuperar definitivamente este enclave y hacerlo visible por primera vez al público, integrándolo en la oferta cultural y patrimonial de Benalmádena.



