Benalmádena Pueblo vivió una de sus noches más emotivas con la procesión de la Virgen de la Cruz, que recorrió las calles arropada por numerosos vecinos y visitantes en una jornada marcada por el sentimiento y el cariño hacia la patrona.
El cortejo partió desde la iglesia de Santo Domingo de Guzmán y avanzó por algunos de los rincones más queridos de Benalmádena Pueblo, dejando estampas de profunda devoción a su paso.
La música acompañó durante todo el recorrido gracias a la Banda de Música de la Paz de Málaga y a la Banda de Cornetas y Tambores de Las Lagunas de Mijas, que pusieron sonido a una procesión especialmente ligada a las tradiciones locales.
La presencia de familias, vecinos y visitantes volvió a demostrar el arraigo de una celebración que se transmite de generación en generación y que cada año convierte las calles del pueblo en punto de encuentro.
Una noche para sentir Benalmádena
La procesión volvió a unir tradición, música y devoción en una velada en la que la Virgen de la Cruz fue la gran protagonista.
Benalmádena Pueblo cerró así una jornada para recordar, marcada por el respeto a sus raíces y por una devoción que sigue reuniendo a generaciones enteras alrededor de la patrona.



