Benalmádena mantiene este martes dos playas cerradas al baño, Santa Ana y Las Gaviotas, después de que durante el fin de semana se detectara una posible contaminación que llegó a provocar el cierre cautelar de cinco zonas de baño. La situación se activó después de que una veintena de bañistas presentaran reacciones en la piel.
Por el momento, no se ha determinado la causa de estas afecciones. Entre las hipótesis que se manejan figuran un posible origen biológico, como la presencia de determinadas algas, o uno de naturaleza química, por lo que las restricciones continúan en ambos puntos.
El episodio mantiene así la atención puesta en el litoral de Benalmádena, donde las autoridades siguen pendientes de la evolución de la calidad del agua antes de poder levantar la bandera roja en Santa Ana y Las Gaviotas.
Mientras tanto, en Málaga capital la situación ha comenzado a mejorar. El Ayuntamiento ha reabierto este martes al baño El Palo y Campo de Golf-San Julián, dos de las seis playas que habían sido cerradas tras detectarse la presencia de la bacteria E. coli en las muestras tomadas el domingo.
Málaga mantiene cuatro playas cerradas
Las nuevas analíticas realizadas por la Empresa Municipal de Aguas, Emasa, muestran un descenso generalizado de E. coli en los puntos analizados, lo que ha permitido recuperar la bandera verde en esas dos playas.
Sin embargo, Guadalmar, Sacaba, Misericordia y San Andrés continúan cerradas al baño porque la concentración puntual de esta bacteria sigue por encima de los niveles óptimos establecidos en la normativa.
La toma de muestras se repetirá durante los próximos días para comprobar la evolución y determinar cuándo podrán reabrirse las cuatro zonas que todavía permanecen con bandera roja.
Los alivios tras la tormenta, detrás de los problemas en Málaga
En el caso de Málaga capital, el Ayuntamiento vincula la presencia de E. coli con los alivios con vertidos al mar registrados tras la tormenta de la madrugada del 15 de agosto, cuando se llegaron a acumular 14 litros por metro cuadrado en una hora.
Según el Consistorio, este tipo de situaciones puede producirse cuando las redes unitarias de saneamiento, que recogen conjuntamente aguas residuales y pluviales, soportan episodios de lluvia intensa en muy poco tiempo.
Por ello, el Ayuntamiento defiende avanzar en la separación de las redes pluviales y residuales para reducir el riesgo de nuevos episodios similares. Mientras tanto, tanto Benalmádena como Málaga mantienen bajo seguimiento la calidad del agua en las playas que continúan afectadas.



