Uno de los principales vestigios históricos del litoral de Benalmádena afrontará una nueva etapa para garantizar su conservación. El Ayuntamiento ha sacado a licitación por 375.000 euros las obras de restauración y conservación de Torre Bermeja, una de las tres antiguas torres vigías que permanecen en la costa del municipio y que está reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC).
La intervención tiene como objetivo proteger este monumento y poner en valor tanto la propia torre como su entorno. Torre Bermeja se encuentra actualmente en una pequeña plaza ajardinada situada al final de la avenida Alay, a la entrada del Puerto Deportivo de Benalmádena y muy cerca de Sea Life.
La torre constituye, junto a Torremuelle y Torrequebrada, uno de los tres ejemplos de antiguas torres vigías conservados en el litoral benalmadense. Su nombre está relacionado con el característico color rojizo o «bermejo» del terreno sobre el que se levantó.
La documentación antigua apunta a una herencia nazarí de los siglos XIII-XIV, mientras que también se sitúa su construcción a finales del siglo XV por los musulmanes sobre un promontorio rocoso de Punta Saltillo. Su posición estratégica permitía vigilar la costa del mar de Alborán y comunicarse mediante señales de fuego y humo con otras torres y poblaciones próximas ante la presencia de navíos enemigos frente a las costas del Reino de Granada.
Una torre reconstruida en el siglo XVI
La historia de Torre Bermeja también está marcada por diferentes intervenciones. En 1567 fue reconstruida por el albañil Pedro de la Chica, llegando hasta nuestros días como uno de los elementos reconocibles del patrimonio histórico de Benalmádena.
Construida en mampostería y ladrillo, presenta una estructura de carácter simple y forma cilíndrica, con una base cónica que servía de refuerzo frente al fuerte viento. También destaca por su doble imposta de coronación, incorporada posteriormente. Su parte inferior se encuentra rellena de macizo y dispone de una estancia interior que actualmente no es accesible.
La transformación del entorno modificó considerablemente la relación de la torre con el litoral. Tras la construcción del Puerto Deportivo de Benalmádena, inaugurado en 1982, Torre Bermeja perdió la posición directa frente al mar que había mantenido históricamente, al quedar el nuevo recinto portuario situado delante de ella.
Actualmente, el monumento se integra en una zona ajardinada a la entrada de la marina y cuenta también con acceso desde la Senda Litoral. El espacio que rodea la torre presenta además posibilidades para albergar actividades culturales.
Con la licitación de estas obras por 375.000 euros, el Ayuntamiento pretende avanzar en la recuperación y protección del patrimonio histórico de Benalmádena, garantizando la conservación de una construcción que durante siglos formó parte del sistema defensivo y de vigilancia de su costa.



