La Iglesia de Iglesia de Santo Domingo de Guzmán se convirtió en escenario de emoción, arte y fervor con la celebración de la XXXVII Exaltación de la Mantilla Española y la XXXVII Exaltación de la Saeta, una cita ya consolidada en el calendario previo a la Semana Santa y organizada, como cada año, por la Peña Nuestra Señora de la Cruz.
El acto reunió a numerosos vecinos, cofrades y amantes de las tradiciones andaluzas a las puertas de la Semana Santa, en un ambiente cargado de simbolismo. La mantilla, prenda icónica vinculada a la identidad cultural y religiosa, volvió a ser protagonista como emblema de elegancia, respeto y devoción en los días grandes de la Pasión.
La encargada de pronunciar el pregón fue Katie Williams, quien ofreció una intervención emotiva y cuidada, en la que puso en valor el significado de la mantilla como nexo entre generaciones y como expresión visible de fe y tradición. Sus palabras, cargadas de sensibilidad, fueron largamente aplaudidas por el público asistente.
El broche de oro de la velada lo pusieron las voces de destacados saeteros, que llenaron el templo con la intensidad y el sentimiento propio de este cante tan arraigado en la Semana Santa andaluza. Cada saeta resonó bajo las bóvedas del templo como un canto profundo, capaz de trasladar a los asistentes a las calles y balcones donde, en apenas unos días, volverán a escucharse estas plegarias cantadas.
PRESENCIA INSTITUCIONAL
El acto contó también con la presencia institucional de las concejalas Rosa Balbuena y María Luisa Robles, que quisieron acompañar a la organización y a los participantes en esta cita cultural y religiosa que refuerza el patrimonio inmaterial del municipio.
Con casi cuatro décadas de trayectoria, esta doble exaltación se ha convertido en uno de los eventos más esperados de la Cuaresma en Benalmádena, manteniendo viva una tradición que combina arte, identidad y fervor popular en un enclave histórico de especial significado para la localidad.



