Álvaro García Pascual sale al rescate del Sevilla FC: golazo del joven de Benalmádena en la victoria ante Las Palmas

El benalmadense se eleva en el 52′ y firma un cabezazo que devuelve el aliento a un Sevilla al borde del abismo

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Celebración del gol de Álvaro García Pacual/@elabuelosfc

En una tarde de angustia y necesidad, con el Sevilla FC al borde del abismo y la presión en las costillas, apareció él. Álvaro Miguel García Pascual, un joven de Benalmádena, que hace apenas unos meses jugaba en el filial y soñaba con debutar algún día en Primera. Hoy ya no es un sueño: es una realidad. Y además, una que ya deja huella.

Minuto 52. El marcador seguía en blanco en el Sánchez Pizjuán. El ambiente era tenso, casi irrespirable. Venían de una derrota dolorosa ante el Celta de Vigo y de una semana marcada por el escándalo: Biris Norte habían tomado las instalaciones y forzado a los jugadores a dormir en la Ciudad Deportiva. La afición exigía una reacción. Y entonces, llegó el momento.

Suso sacó una falta lateral, Agoumé peinó el balón y García Pascual se elevó en el área como si llevara toda la vida marcando goles en la élite. Imponente, preciso, certero. El remate de cabeza se coló en la red y explotó el estadio:
¡¡GARCÍA PASCUAL MARCA EL PRIMERO DEL SEVILLAAAAAAAAA!!
Un gol que vale algo más que tres puntos. Un gol que vale paz, oxígeno y esperanza.

Un talento forjado lejos de casa

Nacido el 1 de enero de 2002 en Benalmádena, García Pascual comenzó su andadura en clubes locales como el Atlético Benamiel CF y el CD 26 de Febrero. Pero pronto decidió explorar otros caminos, lejos del foco habitual. En 2018, puso rumbo a Estados Unidos, cada día es más habitual que jugadores jóvenes crucen el charco, fichando por el Black Rock FC. Allí no solo jugó, también estudió, priorizando su formación académica como valor familiar irrenunciable.

Tras una etapa breve en el juvenil del CD Vázquez Cultural en 2020, regresó al fútbol universitario estadounidense. Pasó por la Coastal Carolina University, donde fue nombrado en varios equipos ideales, y más tarde por la Marshall University, donde en 2023 fue elegido MVP de la Sun Belt Conference y también MVP de la final. Un palmarés que ya empezaba a levantar cejas en Europa.

Lo suyo no era solo potencia física o buen remate: era visión, madurez, liderazgo. Todo en un chico de apenas 21 años que seguía creciendo a pasos agigantados.

La llamada del Sevilla y una oportunidad soñada

Con 22 años, y cuando otros ya dudan de su futuro, a Álvaro le llegó la llamada. El Sevilla FC apostó por él en julio de 2024, incorporándolo inicialmente al Sevilla C. Pero en la Ciudad Deportiva no hay etiquetas ni límites: quien rinde, juega. Así lo entendió Jesús Galván, que lo hizo fijo en el Sevilla Atlético. Y de ahí, al primer equipo, por méritos propios.

Su debut llegó el 14 de diciembre de 2024, frente al RC Celta, en el día más especial del año para el sevillismo: la despedida de la leyenda Jesús Navas en el Sánchez Pizjuán. Fue titular en la segunda parte, en un partido que quedará grabado en su memoria para siempre.

Hoy, apenas unos meses después, ya sabe lo que es marcar en LaLiga. Y no en cualquier contexto, sino en medio de la tormenta. Porque ese gol de cabeza no solo tumbó a Las Palmas, sino que rescató al Sevilla de una crisis deportiva e institucional que amenazaba con dinamitar la temporada.

Una promesa con presente

Con un valor de mercado de 250.000 euros, según Transfermarkt, y apenas comenzando su andadura profesional, Álvaro García Pascual se perfila como una de las irrupciones más prometedoras del fútbol andaluz. Su nombre ya resuena en los pasillos del Sánchez Pizjuán, pero también en las conversaciones de entrenadores, periodistas y aficionados que ven en él algo más que un simple jugador de cantera.

Benalmádena tiene nuevo ídolo, y su nombre suena con fuerza en los estadios de Primera. Porque hay goles que son más que goles, hay noches que marcan una carrera, y hay jugadores que, con un solo cabezazo, cambian su destino para siempre. Álvaro García Pascual es uno de ellos.