Lydia es una madre de tres hijos menores que el pasado 17 de julio se encontró con la sorpresa de que pegaran a su puerta para anunciarla que ella y sus pequeños tenían que abandonar su casa.
Lydia es víctima de violencia de género y vivía sola con sus hijos. Sin haber recibido ninguna orden de desahucio por parte de los Servicios Sociales, tres mujeres del Juzgado se personaron en su casa para decirle que tenía que marcharse.
“No tenía tiempo ni para recoger mis cosas. En apenas 30 minutos tuvimos que recoger e irnos y al día siguiente acudir a los Juzgados para reclamar y pedir mis cosas”, nos cuenta Lydia, desesperada.
Según nos indica, el desahucio estaba a nombre de su ex pareja. “Hay una serie de irregularidades en el proceso de desahucio. No se puede echar así a una familia sin ni siquiera previo aviso”, añade.
Ahora está abierta la investigación para conocer por qué no llegó la orden de desahucio y para estudiar el caso de esta familia.



