La Red Sísmica del Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado desde el pasado 3 de febrero un total de 105 terremotos de pequeña magnitud —entre 1,2 y 3,6— en el suroeste de la provincia de Málaga, en una franja que se extiende entre la Sierra de Grazalema y la costa de Estepona, con profundidades que oscilan entre los 0 y los 40 kilómetros.
De todos ellos, 17 han sido sentidos por la población, principalmente en municipios de la Serranía y en puntos limítrofes entre Málaga y Cádiz. Desde el inicio de la serie, el IGN ha recibido alrededor de 170 cuestionarios ciudadanos a través de su página web y aplicación móvil.
Ante el incremento de la actividad, el IGN ha desplegado tres estaciones sísmicas portátiles adicionales en la zona epicentral para mejorar la precisión en la localización y caracterización de los movimientos que puedan producirse en los próximos días.
Por su parte, científicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) han descartado que exista una relación científica entre las lluvias recientes y esta serie sísmica.
El mayor temblor: magnitud 3,6 en Jimera de Líbar
El seísmo de mayor magnitud hasta el momento se produjo el domingo 8 de febrero, al noroeste de Jimera de Líbar (Málaga), con una magnitud de 3,6. Fue sentido con una intensidad máxima de III-IV —entre débil y ampliamente percibido— y no ha causado daños materiales, según los datos provisionales del IGN.
Esta actividad se enmarca en el sector occidental de la cordillera Bética, una zona caracterizada por la convergencia oblicua entre las placas africana y euroasiática. Actualmente, la velocidad de aproximación entre ambas placas se estima en unos 5 milímetros al año, con una colisión más tangencial hacia el oeste.
Antecedentes históricos
La zona cuenta con precedentes sísmicos relevantes. Entre los más destacados figuran los terremotos de 1901 en Grazalema, con intensidad máxima VII; el de 1907 en Benadalid (Málaga), de intensidad VI; o la serie sísmica de 1936 entre Villaluenga del Rosario y Montejaque, con más de 50 movimientos y un máximo de magnitud 4,6.
En épocas más recientes se han registrado terremotos de magnitud cercana a 4 en Jubrique (2004), Gaucín (2018) y Cortes de la Frontera (2020). El de mayor magnitud en el entorno fue el registrado en 2013 en Jimena de la Frontera, con 5,5 grados y a 40 kilómetros de profundidad, aunque apenas fue percibido por la población.
El IGN dispone de 23 estaciones sísmicas permanentes en el entorno de la zona epicentral, entre ellas las situadas en Jimena de la Frontera, Ronda y Estepona, a unos 25 kilómetros del área más activa. Además, se complementa con datos compartidos por el Instituto Andaluz de Geofísica y la red sísmica Western Mediterranean.



